Quería que fuese especial, que no le faltara detalle y que tuviera mucho color... Y todo esto, porque era la tarta de cumpleaños de Yaiza, de mi niña, que cumplía 11 años.
Que mejor que volver después de las vacaciones con una entrada dedicada a mi princesa. Todas las mamás me entenderéis perfectamente cuando digo que la miro, y me parece mentira de que tenga esta edad ya. Hace nada estaba en el paritorio viéndola por primera vez, sus primeras tomas, sus primeros baños, sus primeros pasos... Y es que todo era especial. Hoy es una niña muy abierta, inteligente y deportista, con la que se puede hablar de un montón de cosas y siempre más racional que muchos adultos. Desde luego, no puedo estar más orgullosa de ella...
Cuando empezamos a hablar de su tarta de cumpleaños, ella solo tenía claro que quería mucho chocolate en el relleno. Empezamos a mirar en la red para sacar ideas y de repente salió el diseño. Nos pusimos días antes manos a la obra y disfrutó un montón participando en ella, aunque le esperaba un detalle que no vería hasta que fuera a soplar las velas.
Esta fue su tarta.
Para los detalles; las fresas, crema, chocolate, regalices, piruleta y macarons, elegí fondant de sabores. Fresa, nata, kiwi y chocolate, todo de la marca Prager.
El modelado de la niña, era lo que Yaiza no sabía, para esto tengo que agradecerselo a mi compañera y amiga Débora, que fue la encargada de hacerla.
Estaba deliciosa y lo mejor y más importante, es que mi niña disfrutó mucho ver que a sus invitados les gustaba tanto como a ella. Feliz ella y feliz nosotros.
Ah! que esto no os lo había enseñado, tenía muchas ganas y llevaba un tiempo detrás de ello, así que aquí está, su nombre con letras Disney!