Para el glaseado: 250 gramos de azúcar glas (yo edulcorante eritritol tipo azúcar glas en igual cantidad) y zumo de 1 limón (lo necesario para disolver todo el azúcar)
Ver imagen PREPARACIÓN
Ver imagen
- En una cacerola ponemos los limones previamente lavados y los cubrimos con agua. Llevamos a ebullición y cocemos durante 15 minutos.
Ver imagen
- Pasado el tiempo, los escurrimos, los cortamos por la mitad, quitamos las pepitas y los pasamos por la batidora hasta obtener un puré. Reservamos.
Ver imagen
- En un bol, batimos los huevos con el azúcar. A continuación añadimos la ralladura de limón y seguimos batiendo.
Ver imagen
- Añadimos entonces la almendra molida y la levadura, y mezclamos.
Ver imagen
- Por último, incorporamos el puré de limón y seguimos mezclando hasta obtener una masa homogénea.
Ver imagen
- Vertemos la masa en un molde previamente engrasado y horneamos en el horno ya caliente a 160ºC unos 50-60 minutos, según uséis o no el ventilador. En cualquier caso, para asegurarnos de que está listo, pinchamos con un palillo en el centro y éste tiene que salir limpio.
Ver imagen
- Cuando enfríe un poco, desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
Ver imagen
- Para el glaseado, ponemos el azúcar glass y el zumo de limón en un bol y batimos hasta obtener una mezcla blanca espesa y homogénea.
Ver imagen
- Con la ayuda de una espátula, cubrimos la superficie del bizcocho y decoramos con unas rodajas de limón y ralladura.
- Al ser una masa densa, a mi me gusta más dejar reposar este tipo de postres, hasta el día siguiente. En general, siempre mejoran y, aunque se puede degustar al momento, siempre ganará algo y se esperamos unas horas. Una sencilla y rica tarta que será el final perfecto de una gran comida. No os la perdáis!