
Notas: este pastel es la gran protagonista de mi infancia. Me acuerdo como lo deseábamos y siempre pedimos a mi madre que nos hiciera más a menudo. Aunque esta horneado y tiene una costra muy fina está muy cremoso por dentro. Su mejor acompañante es la mermelada. Como ahora estamos en temporada de fresas, querría compartir una compota diferente, hecho con un buen vaso de vino. Yo elegí un vino de la Rioja por su sabor afrutado pero maduro que compagina muy bien con las fresas.
Ingredientes:
Elaboración:
1. Lleva a ebullición el arroz con la leche, agua, la mitad de azúcar (90g) y la ralladura de limón. Cuece el arroz en fugo lento, hasta que el arroz esté blando y esté un poco cremoso. Deja enfriar.
2. Bate la mantequilla con la otra mitad (90g) de azúcar y añade las yemas uno por uno. Por último añade la harina.
3. Mezcla la crema de huevo con el arroz.
4. Bate las claras a punto de nieve e incorpóralo al arroz.
5. Unta los bordes con mantequilla y espolvoréalo con pan rallado.
6. Vierte el arroz al molde y cuécelo en el horno precalentado durante unos 40-50min. Horno: 180ºC.
7. Deja enfriar.
8. Limpia las fresas y córtalas en cubitos y cuécelo con el azúcar (60g) y el vino durante 3 min.
9. Separa la fruta y el líquido.
10. Hervir el líquido y cuécelo hasta que su volumen se ha reducido a la mitad. Es unos 8-12min.
11. Vuelve a incorporar las fresas y hiérvelo unos 5min más. Deja enfriar.