
Os presento la tarta de mi cumple, normalmente no suelo arriesgar con las tartas de cumpleaños porque no me gusta quedar mal cuando tengo un compromiso y dejo los experimentos para cuando no tengo que entregarla a nadie, pero como esta vez el cumpleañero era yo, decidí arriesgar un poco y si no salía bien por lo menos habría disfrutado haciendo lo que más me gusta.
Esta vez hubo suerte y salió todo bien, quedo una tarta espectacular y ya tenía ganas de compartirla con vosotros, las fotos podían haber quedado mejor pero se me estaba haciendo de noche y no tenia muy buena iluminación.
No la he subido antes porque es una tarta con muchas elaboraciones y yo creo que me ha llevado más tiempo redactarla que hacerla jeje...
El riesgo que conllevaba esta tarta es que hice cosas que no había probado antes y no sabía cómo iban a salir, la tarta está compuesta de una mousse de praliné de avellanas, en el interior lleva un bizcocho de chocolate sin harina, un toffee de café y regaliz y encima del toffee unas frambuesas, a continuación lleva un cremoso de chocolate negro y finalmente todo la tarta esta bañada con un glaseado de chocolate y gianduja de avellanas con trozos de avellanas.
Una de las cosas que no había probado es este glaseado que saque del libro "La enciclopedia del chocolate", en el libro ponía que había que utilizar el glaseado a 37ºC pero mi instinto me decía que esa temperatura era excesiva, así que antes de bañar la tarta hice unas pruebas bañando otros postres para determinar la temperatura exacta y efectivamente la temperatura que marcaba el libro era excesiva, a esa temperatura el glaseado no se quedaba adherido y se resbalaba (menos mal que me dio por hacer las pruebas jeje), después de varias pruebas di con la temperatura exacta, eran 34ºC, a esa temperatura el glaseado se quedaba perfectamente adherido, otra cosa que me fije que no ponía en el libro es el momento de añadir los trozos de avellanas, en el libro solo te pone "?no dude en añadir trozos de avellanas para un plus gourmet?", sí, mucho plus gourmet pero no te dicen ni la cantidad de avellanas ni tampoco te dicen que al añadir las avellanas baja la temperatura del glaseado, menos mal que yo ya estoy acostumbrado a buscarme la vida y seguir mi instinto más que lo que te dicen las recetas, porque la mayoría de veces no te cuentan ni la mitad de la receta. Así que lo que hice fue calentar ligeramente las avellanas en el microondas antes de añadirlas al glaseado para que no bajara la temperatura.
Bueno, no me enrollo más y os dejo con la receta!



Ingredientes (para un molde de media caña de 25x9x6 cm)
Para el bizcocho de chocolate sin harina
113 gr de claras,13 gr de azúcar, 170 gr de chocolate negro 70%, 85 gr de mantequilla, 75 gr de yemas, 45 gr de azúcar.
Para el toffee de café y regaliz
2 gr de gelatina, 125 gr de nata, 50 gr de azúcar, 3 gr de café soluble, 3 gr de regaliz.
Para la mousse de praliné de avellanas
50 gr de nata, 4 gr de gelatina, 167 gr de praliné de avellanas, 300 gr de nata
semimontada.
Para el cremoso de chocolate
200 gr de leche, 200 gr de nata, 80 gr de yema, 166 gr de chocolate negro 70%, 40 gr de azúcar.
Para el glaseado de chocolate con gianduja de avellanas
160 gr de chocolate negro 70%, 360 gr de gianduja de avellanas, 350 gr de nata, 80 gr de agua, 60 gr de glucosa, 50 gr de aceite de pepitas de uva (o aceite de girasol) y 70 gr de avellanas en trozos.
Para la gianduja de avellanas
167 gr de avellanas, 67 gr de chocolate con leche, 20 gr de manteca de cacao, 167 gr de azúcar.
Para las placas de chocolate
100 gr de chocolate negro 70%.
También necesitaremos
7 o 8 frambuesas.
Elaboración


Para el toffee de café y regaliz
Ahora procedemos a elaborar el toffee, primero calentamos la nata en un cazo hasta los 90ºC, mientras se va calentando vamos añadiendo el café poco a poco y removiendo bien para que no queden grumos, cuando alcance los 90ºC retiramos del fuego y añadimos el regaliz tapamos y dejamos infusionar 30 minutos (también podemos hacer esto la noche anterior y dejar la nata infusionando con el regaliz toda la noche, de este modo conseguiremos un sabor más pronunciado). Colamos y volvemos a calentar la nata hasta los 90ºC.
Ahora introducimos el azúcar en un cazo y lo ponemos a fuego suave, removemos constantemente para que no se pegue hasta que se funda. Añadimos la nata bien caliente poco a poco y sin dejar de remover. Para hacer este paso hay que tener mucha precaución porque, entre el caramelo, que estará a 160ºC, y la nata, que estará alrededor de 90ºC, hay mucha diferencia de temperatura y empezara y podríamos quemarnos, por eso es importante añadir la nata muy lentamente para que no nos salpique. Removemos bien y retiramos del fuego, dejamos enfriar hasta los 60ºC y añadimos la gelatina (previamente hidratada y bien escurrida).
Ahora vertemos sobre el aro rectangular donde tenemos el bizcocho y colocamos una cuantas frambuesas encima (es importante poner las frambuesas en el centro, ya que después tendremos que recortar un poco de los lados para que nos entre en el molde). Congelamos.
Mousse de praliné de avellanas y montaje tarta
Al día siguiente, antes de empezar con la mousse sacaremos el molde de media caña del congelador y desmoldamos el cremoso, recortamos un poco los laterales y los dos extremos para que nos quepa después en el molde, hacemos lo mismo con el interior de toffe. Volvemos a guardar los interiores en el congelador y lavamos y secamos bien el molde de media caña.
Cubrimos el molde de media caña con papel de acetato para poderlo desmoldar mejor y empezamos a preparar la mousse, calentamos los 50 gr de nata hasta los 90ºC, retiramos del fuego, añadimos la gelatina (previamente hidratada y bien escurrida) y vertemos sobre el praliné de avellanas, emulsionamos con el túrmix hasta conseguir una mezcla homogénea. Dejamos enfriar.
Mientras semimontamos los 300 gr de nata y reservamos en la nevera, cuando la mezcla este a 33ºC, sacamos la nata semimontada de la nevera y la vamos añadiendo poco a poco con movimientos envolventes.
Ahora cogemos el molde de media caña y vertemos la mousse encima, procurando rellenar solo un tercio del molde, sacamos el cremoso del congelador y con cuidado lo colocamos encima de la mousse de modo que quede centrado, presionamos ligeramente para que quede lo más recto posible, a continuación seguimos rellenando con más mousse y un poco antes de llegar arriba sacamos el rectángulo de bizcocho, toffee y frambuesas y lo colocamos encima, de modo que quede centrado y presionamos ligeramente para que quede lo más recto posible. Congelamos el conjunto hasta el día siguiente para que quede todo bien unido.
Glaseado y piezas de chocolate
Ahora preparamos las placas de chocolate de los laterales, fundimos el chocolate a 50ºC y lo atemperamos, vertemos tres cuartas partes del total sobre un mármol frío hasta que alcance los 27ºC de temperatura, removiendo con la espátula para acelerar el proceso, unimos con el resto del chocolate para que alcance los 31ºC de temperatura.
Cogemos una hoja de papel de acetato, volcamos el chocolate encima y alisamos con la espátula. Esperamos a que se seque un poco y cortamos dos placas de 8 x 9 cm, para conseguir que queden las dos iguales yo utilizo un trozo de cartulina con la medida exacta a modo de plantilla. Cubrimos la placa con un trozo de papel vegetal y colocamos algo de peso encima para que no se curve al secarse. Reservamos.
Ahora preparamos la pieza que ira encima de la quenelle, cogemos un poco de chocolate atemperado y lo metemos en un cucurucho de papel parafinado, cogemos una hoja de papel de acetato y colocamos una boquilla metálica encima, rodeamos un lateral de la boquilla con el chocolate atemperado y antes de que se seque cogemos un palillo y hacemos las puntas. Dejamos secar.
A continuación prepararemos el glaseado, pero primero preparamos la gianduja, ponemos las avellanas y el azúcar en un procesador de alimentos y trituramos hasta obtener una pasta, fundimos el chocolate y la manteca de cacao en el microondas y lo mezclamos con las avellanas, trituramos hasta obtener una mezcla homogénea.
Ahora vamos con el glaseado, vertemos la gianduja en un bol amplio, troceamos el chocolate y lo añadimos también al bol, ahora en un cazo ponemos la nata, la glucosa y el agua y calentamos. Cuando este a 90ºC, retiramos del fuego y vertemos poco a poco sobre el bol donde tenemos el chocolate y la gianduja, mezclamos con una lengua hasta obtener una mezcla homogénea. Dejamos enfriar.
Mientras troceamos los 70 gr de avellanas, cuando el glaseado este a 34ºC, calentamos las avellanas ligeramente en el microondas y las mezclamos con el glaseado, sacamos la tarta del congelador y la ponemos sobre una rejilla con una bandeja debajo. Bañamos la tarta y antes de que se empiece a descongelar la pasamos al sitio definitivo donde la vamos a presentar para no tener que moverla más.
Colocamos las placas de chocolate en los laterales, sacamos una quenelle del cremoso que nos sobro y la colocamos en la parte superior de la tarta y decoramos la quenelle con la pieza de chocolate con puntas.