
Después de probar la tarta de chocolate y caramelo salado, fueron varias las opciones que experimenté, fusionando también otra tarta de este otoño que era a base de una crema de queso. Este postre es ideal para días donde no hay reglas ni dietas. Todo está rico, lo puedes comer en conjunto o capa a capa.
Se puede hacer con café descafeinado para las personas que no tomen cafeína, no interfiere nada al sabor.
Receta ideal para hacerla de un día para otro y así respetar sus tiempos de enfriar y que no llegue tarde a la cita: su degustación. Un toque frío le va genial.
Espero que os guste.
Tarta de café y caramelo salado
Para la base
Para el caramelo
Para la crema
Elaboración
Primero haremos la base, se derrite la mantequilla, se mezcla con el azúcar y la pizca de sal, luego se añade la almendra molida y el brandy, cuando está todo mezclado se incorpora la harina, se termina de amasar y a la nevera por 30 minutos.
Después forramos el molde con papel vegetal y colocamos la masa ya estirada, se cuece en el horno precalentado a 200ºC por lo menos 30 minutos, se deja enfriar.
Ahora preparamos el caramelo, en una cacerola de pared alta se coloca el agua y el azúcar, se pone a un fuego medio y sin remover, dejamos que se torne al color característico del caramelo, entonces, lo retiramos del fuego y le añadimos con cuidado de no salpicar la nata líquida, removemos con una cuchara de palo, verás que sube de tamaño, se vuelve muy espumosa, lo colocamos al fuego por 2-3 minutos sin parar de remover.
Se vuelve a retirar y añadimos la mantequilla salada, se disuelve con la cuchara y se pone al fuego, la textura ahora cambia, ya baja de altura y se vuelve más cremosa, añadimos la cucharita de sal y dejamos otro par de minutos removiendo al fuego, apagamos y dejamos reposar 5 minutos.
Vertemos sobre la masa preparada, se deja enfriar en la nevera un par de hora mínimo, yo lo dejé unas 5 horas.
Vamos con la crema, con la batidora de mano se mezcla la leche, la nata, el café negro y la harina, hasta que todos los ingredientes estén integrados y luego se pone en una cazuela, hay que remover hasta que rompa a hervir y tomé una textura de papilla retirar una taza del preparado y mezclar con las yemas que ya estarán batidas.
Volver a ponerlo en la cacerola con el resto y a fuego medio remover hasta que se integre y vuelva a hervir. Después de 8 minutos removiendo sin parar, apagar.
En un bol batir el queso para que lleve aire, incorporar la crema de café y remover bien. Así sola está espectacular.
Sobre la base de la tarta ya con el caramelo frío colocar la crema. Ya sólo queda dejar que se temple y llevarlo al frigorífico al menos 12 horas.