Normalmente se encuentra esta receta con el nombre de Clafoutis de cerezas. Su historia viene de Francia, es típica de allí y se come en todos los restaurantes que puedas visitar. Como yo no me puedo comparar con el creador/a de esta maravillosa obra de la cocina, nunca pongo ese nombre ni tampoco hago igual la receta. Un dato característico de la auténtica Clafoutis francesa es que no le quitan los huesos a las cerezas, dicen que el sabor que le da el hueso a la tarta es inigualable. Desde que empecé a intentar cocinarla he ido cambiando los ingredientes hasta dar con la que creo que se puede llamar tranquilamente "tarta de cerezas" pudiendo cambiar esta fruta por otra como fresas, trozos de melocotón, albaricoque o simplemente una buena pera o sabrosa manzana. 
INGREDIENTES
250 ml de nata
5 huevos
250 gr de azúcar
50 gr de mantequilla
500 gr de cerezas
4 hojas de gelatina
ELABORACIÓN
Se enjuagan las cerezas y se les extrae el hueso. Se reservan. Yo estrené con ellas el sacahuesos de tupperware. No es que me haya solucionado la vida en la cocina pero es un artilugio muy competente para estas necesidades. Hay veces que solo he tenido aceitunas con hueso para la ensaladilla rusa y no he podido usarlas por miedo a tener que visitar después al dentista, con las cerezas de esta tarta me hubiese pasado igual, así que contentísima de haber comprado este aparatito. ¡Ah! que también vale como cascanueces.