Esta semana festiva os traigo una receta para compartir con la familia o amigos.
Una tarta de cerveza negra que llevaba tiempo queriendo hacer y que merece la pena porque está deliciosa!
La textura es como la de un bizcocho húmedo y compacto, pero al combinarlo con el frosting de queso la mezcla es mmmmmmm
La receta la he sacado de AQUÍ. Y necesitamos:
Empezamos derritiendo la mantequilla con la cerveza. Mientras, juntamos los ingredientes sólidos tamizándolos: harina, cacao, levadura y azúcar.

Mezclamos los huevos con la nata y batimos. Cuando estén integrados, los añadimos a la cerveza y ponemos la vainilla. Ya tendremos precalentando el horno a 180 grados.


Después, vamos poco a poco añadiendo los sólidos. Mezclamos bien para que no queden grumos.
Engrasamos un molde y vertemos la mezcla. Cocemos a 180 grados unos 50 minutos.

Una vez cocido, dejamos enfriar antes de desmoldar. Esto es fundamental, porque yo no tengo espera y se me rompió mi lindo bizcocho!!

Pero bueno, con un poco de cuidado y el frosting casi no se aprecia, jeje.
Para la cobertura:
Montamos la nata y reservamos. Batimos el queso con el azúcar y le vamos añadiendo la nata poco a poco. Si lo dejas en el frigo un rato estará más consistente, pero recién hecho se unta bien.
Y listo!







No puede estar más rica esta tarta de cerveza negra!!