
Separamos la crema de las galletas y reservamos. Trituramos las galletas y derretimos 180gr mantequilla para poder hacer la base de la tarta.
Mezclamos muy bien las galletas con la mantequilla y forramos el molde donde vayamos a preparar la tarta con esa mezcla. Dejamos en la nevera mientras preparamos el resto.
Ponemos la nata en un cazo al fuego y calentamos. Sin dejar que hierva, una vez caliente, añadimos al mantequilla restante hasta que se derrita.
Separamos del fuego y añadimos el chocolate blanco hasta que se derrita por completo. Si es necesario acercar al fuego de vez en cuando.
A continuación añadimos la gelatina hidratada, la crema de las galletas y el queso de untar. Movemos hasta incorporar todos los ingredientes y dejamos atemperar.
Una vez atemperada añadimos la mezcla al molde donde hemos preparado la base.
Decoramos con 4-6 galletas partidas por encima y dejamos en la nevera toda la noche.
Y éste sería el resultado. Una rica tarta para tomar bien fría.
Espero ue os guste y hasta la próxima!