Hice esta rica tarta la semana pasada para mi familia. Tuvimos comida para celebrar que mi hermana está estos días por La Coruña, por lo que la ocasión lo merecía. Todos coincidimos en la textura cremosa, en su intenso sabor… vamos, que no quedó nada. Os doy todos los pasos para hacer esta maravillosa tarta. Comenzamos:
Para la base:
Para el relleno:
En primer lugar montamos la base moliendo las galletas y mezclándolas con la mantequilla derretida. Apretamos con los nudillos y metemos en la nevera.
En un cazo ponemos a calentar la nata, la leche, el azúcar, el queso y el chocolate blanco. Mezclamos bien hasta que esté todo bien integrado y añadimos los sobres de cuajada. Después de que hierva volcamos nuestra crema en el molde sobre las galletas. Para evitar grumos podemos emplear un colador.
Dejamos enfriar y metemos la tarta en la nevera al menos durante 5 horas, aunque os recomiendo que la dejeis de un día para otro.
Decoramos como más nos guste. Yo lo hicen modo cute, recorté en un folio unas estrellas y las puse sobre la tarta para espolvorear posteriormente el cacao encima. Acordaos de quitar los papeles antes de comerla, jejeje!
Vereis que rápidamente la tara absorbe el cacao, buena señal, qudará más bonita.
Desmoldamos y ya está lista para ¡¡¡COMEEEEERRRRR!!!