La receta de hoy está sacada del primer libro de cocina que tuve: "365 postres. Uno para cada día del año". Se trata de una primera edición, que me compró mi padre, con todas las páginas marcadas con trozos de servilletas, a modo de marcapáginas, que tienen los mismos años que el libro...y casi que yo jajajaja. Algo que demuestra que mi pasión por la cocina, y especialmente por la repostería, viene de mucho tiempo atrás. Además, cada una de las recetas va acompañada de algún consejo, anécdota o comentario del autor vinculado al postre en cuestión. En el caso de esta tarta de chocolate que hoy he preparado pone que este pastel es el excelente devil food americano (estoy segura que cuando la autora lo escribió no se le pasaba por la cabeza, ni de lejos, lo muy a la moda que se pondría la pastelería americana con el paso de los años). Como aclaración os diré que el glaseado no es el de la receta original, sino del libro Nueva York, recetas de culto. Espero que os guste.
Ingredientes:
200 gramos de chocolate del 70% de cacao.
100 gramos de harina.
100 gramos de fécula de patata.
200 gramos de mantequilla.
200 gramos de azúcar.
5 huevos.
5 cucharaditas rasas de levadura química.
Glaseado:
50 gramos de mantequilla.
100 gramos de chocolate de cobertura.
220 de azúcar glas tamizada.
4 cucharadas del nuevo Nescafé con leche y azúcar bien caliente (yo de mi caja Degustabox).
Elaboración:
Batimos muy bien la mantequilla hasta que quede muy cremosa y añadimos, sin dejar de batir, el azúcar y las yemas.
Seguidamente agregamos el chocolate fundido y aún caliente.
Incorporamos la harina, la fécula de patata y la levadura y mezclamos bien.
Cuando tengamos una mezcla homogénea agregamos, con movimientos envolventes, las claras a punto de nieve.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos a 180º hasta que veamos que está listo (en mi caso 45 minutos).
Una vez horneado se deja enfriar bien antes de glasear. Para el glaseado, derretimos la mantequilla y el chocolate, fuera del fuego vamos añadiendo el azúcar y el café.
Una vez listo el glaseado y enfriado el bizcocho es momento de dejar caer la glasa sobre él.
Esperamos un poco hasta que la cobertura endurezca un poquito y listo.