Un día inolvidable.. celebramos el 84 cumpleaños de mi Padre y la tarta que preparé para ese día tan especial era toda chocolate, bizcocho de chocolate, delicioso, esponjoso, húmedo y una crema de chocolate suave y muy rica (Swiss Meringue Buttercream). Luego la decore cubriéndola con láminas de almendras, plátano, bolitas de cereales de chocolate y más chocolate en crema rematando con chocolate negro líquido por encima.

Ingredientes:
250 g mantequilla a temperatura ambiente
220 g azúcar moreno
180 g azúcar blanco
4 huevos grandes
2 cucharaditas de extracto de vainilla
125 g chocolate puro, derretido
260 g harina
40 g cacao puro en polvo
1 cucharadita de café instantáneo
1 cucharadita de bicarbonato sódico
¼ cucharadita de levadura química
¼ cucharadita de sal
250 ml buttermilk.
Si no encuentras el buttermilk lo puedes preparar añadiendo a 240 ml de leche una cucharada de vinagre. Dejamos reposar 10 minutos y listo, tendrá la apariencia de leche cortada. Las cucharaditas se miden con las teaspoon (tsp), de 5 ml, y las cucharadas con las tablespoon (tbsp), de 15 ml.

Una vez que tengamos todos los ingredientes pesados y preparados engrasaremos los moldes con spray desmoldante, lo aplicamos por todo el interior y forramos con papel de horno el fondo del molde. (Si no tenéis poned mantequilla por todo el molde, espolvoreáis harina bañando fondo y lados y quitamos el sobrante).
Seleccionamos todos los ingredientes secos harina, cacao, café, bicarbonato, levadura y sal. Mezclamos con un tenedor y los tamizamos juntos. Derretimos en el microondas el chocolate y lo reservamos para que se enfríe.
Batimos la mantequilla con el azúcar (morena y blanca) a velocidad media alta hasta que blanquee y este esponjosa. A la velocidad más baja posible añadimos los huevos ligeramente batidos, de uno en uno, incorporándolos bien antes de añadir el siguiente y después la vainilla. Seguidamente ponemos el chocolate fundido y mezclamos hasta conseguir un color uniforme.
Yo enciendo el horno, a 180 º calor arriba y abajo, en este punto porque se calienta muy pronto. Cada uno conoce su horno y en qué momento tiene que encenderlo.

Ahora vamos a ir añadiendo a la mezcla los ingredientes secos alternando con el buttermilk y batiendo tras cada incorporación para integrar bien los ingredientes a velocidad baja.
- Incorporamos 1/3 de ingredientes secos.
- A continuación la mitad del buttermilk
- Luego 1/3 de ingredientes secos,
- La otra mitad del buttermilk
- y terminamos con el resto de ingredientes secos.
Vertemos la masa en los moldes (utilicé 2 moldes de 15 por 10), alisamos la superficie y los situamos bien centrados sobre la rejilla del horno. Al igual que con el encendido el tiempo de horneado depende del horno, este bizcocho estará en torno a los 60-70 minutos, pero lo mejor es controlar desde el minuto 40 mediante la prueba del palillo, yo uso una brocheta de madera, cuando sale limpia el bizcocho está listo.

Sacamos el molde del horno y lo ponemos a enfriar encima de una rejilla hasta que al tocarlo este templado. Desmoldamos el bizcocho y lo dejamos que se enfríe del todo sobre la rejilla. Es recomendable para asentar la miga que una vez frío lo envolvamos en papel film y lo metemos en la nevera hasta el día siguiente.
Vamos a preparar la crema chocolate:
Ingredientes:
150 g claras de huevo
300 g azúcar blanco
450 g mantequilla en dados, a temperatura ambiente
1 cucharadita de vainilla
175 g chocolate puro


Con estas cantidades hice los dos bizcochos de 15 cm por 10 y los monte en una sola tarta de capas alternando bizcocho y crema de chocolate con almíbar de canela y naranja. La cubrí toda con la crema de chocolate y la decore como dije antes, plátano, almendra, cereales y más y más chocolate.... Estaba deliciosa!!!
Me ha costado muchísimo subir esta tarta, me dolía solo pensar en hacerlo pero al final aquí esta, con ella celebramos el último cumpleaños de mi padre. El era; un bromista incansable, un cascarrabias encantador, un trabajador insuperable, un enamorado eterno, un padre orgulloso... no se puede expresar todo lo que siente y lo que se vive, nos faltarían tiempo y palabras. También era un apasionado de mis tartas, me animaba y le gustaba todo lo que hacia, las decoraciones, los sabores... Para el hice la tarta del abuelo que le encanto y le emociono muchísimo y con el preparé las deliciosas torrijas de Semana Santa. Esta tarta le encanto porque el chocolate era su debilidad. Aunque no pudimos estar todos fue un día mágico que no olvidaré nunca, al igual que nunca podre acostumbrarme a no tener entre nosotros ni a él ni a mi madre, es una sensación inquietante e inadmisible que por desgracia las personas tenemos que experimentar.
Btrix