
Esta tarta es ideal para los amantes del coco y para nadie más, como veis el ingrediente básico es este fruto desecado, en la receta original que es de procedencia sudafricana pedía medio kilo de coco rallado. Yo decidí variar la receta, añadir algunos ingredientes más y reduje un poco la cantidad de coco, el resultado una tarta muy aromática y contundente, podría servir hasta para desayunar.
En un principio lleva masa, pero a mi parecer sólo el relleno está buenísimo, así que podéis prescindir de ella.
Ingredientes
Para la masa
Para el relleno
Elaboración
Lo primero de todo será hidratar el coco, para ello disolvemos la mantequilla y junto con el agua se mezcla el fruto, después se añaden los huevos batidos con la vainilla y la leche condensada, removemos bien con una cuchara. Ahora añadimos el azúcar, la sal y la ralladura de limón. Dejamos reposar.
Hacemos la masa quebrada de la tarta, con las manos trabajamos la harina junto con la mantequilla hecha a daditos y fría, su textura será de miga de pan. Añadimos el huevo y la sal, por último el agua que admita, siempre fría, es muy poca cantidad. Veréis que se maneja muy bien. Dejamos enfriar en la nevera unos 30 minutos.
Pasado este tiempo, con la ayuda de un rodillo extendemos la masa y la colocamos sobre la fuente de horno donde se vaya a cocer, para evitar que se pegue, puedes engrasar el molde o forrarlo con papel vegetal.
Ahora le añadimos el relleno y lo llevamos la horno, precalentado, al menos 45 minutos a 210ºC con calor abajo y los últimos 15 minutos también arriba, para tostar el coco.
Sacar del horno y dejar enfriar, es una receta que toma más aroma y sabor de un día para otro.