Por fin es viernessssssssss, menuda semanita llevo. Hace unos días el lumbago hizo acto de presencia y claro, para recuperarse de esas cosas hay que estarse quietecit@s pero.... ¿y eso que es? a ese tal D. Quieto no lo conozco de nada y claro, luego pasa lo que pasa, ¿alguien me lo puede presentar, plisssssss?. La verdad es que esta mañana me encontraba mucho mejor y claro, como soy un poco burra (que todo hay que decirlo) hice cosas que no tenía que haber hecho y así estoy: casi, casi , andando a cuatro patas. Bueno por lo menos hay que tomárselo con humor, de ese modo voy mirando si hay alguna mancha por el suelo o mejor aún un billete de esos de 500, que a saber donde están.Y con lumbago y todo no quiero dejar de actualizar el blog que tengo un montón de ellas acumuladas y en nada empezaré con la navidad.
Hace unos días fue el cumple de Fabián (el churri de Marta) y como no podía ser de otra manera tenía que hacer algo de dulcerío. Es un solete, no se queja por nada y todo le gusta , o al menos es lo que me dice, pero claro, con las suegras hay que llevarse bien , ¿o no?. Siempre está dispuesto a probar lo que hago, aunque le camufle algún ingrediente que no le guste se lo come sin rechistar (pobrecito mío). En esta ocasión preparé una tarta de galletas, pero con una crema de toffe que le dió un gusto buenísimo, espero que os guste tanto como a nosotr@s. 
Lo primero que vamos a hacer son las cremas, a ser posible el día antes para que enfríen bien y monten sin problemas:
Para la crema pastelera:
He usado la de Cristina, pero con una pequeña modificación , que creo que le aporta más sabor. No es igual que la crema que lleva solo yemas, pero es una opción fantástica cuando no queremos que nos sobren claras, y siempre mucho mejor que el flanin comercial.
Ponemos a hervir la leche con la piel de limón (solo lo amarillo), el palo de canela y media vaina de vainilla (abrimos y echamos las semillas que es lo que aporta sabor), dejamos hasta que hierva, tapamos y dejamos enfriar por lo menos una hora para infusionar y que coja todos los aromas.
Batimos los huevos (lo podemos hacer con la turmix sin problemas) , junto con el azúcar, la maizena y la leche que tenemos infusionada (le quitamos la piel de limón , la canela y la vainilla) y lo ponemos a fuego suave sin dejar de remover hasta que espese. Dejamos enfriar cubierta con papel film.
Para la crema de toffe:
Primero hacemos el caramelo, para ello ponemos una sarten antiadherente al fuego y cuando este bien caliente vamos añadiendo el azúcar a pocos (nada más que lo echamos ya se derrite) . Lo preparo así porque nos permite removerlo constantemente. Una vez que tenga un color tostado claro retiramos del fuego y con mucho cuidado ,OJO, añadimos la nata sin parar de remover. Llevamos de nuevo al fuego hasta que espese ligeramente. Cuando esté espeso le echamos la cucharada de mantequilla y no paramos de remover hasta que se disuelva (dejamos enfriar , mejor hasta el día siguiente)
Para la trufa:
Ponemos la nata a hervir, una vez que hierva la echamos sobre un recipiente donde tenemos el chocolate troceado, removemos hasta que se disuelva y esté homogéneo y reservamos. 

Decoré alrededor con la nata, puse dos montoncitos para colocar las velas, y con un poco de crema de toffe escribí el felicidades y el nombre , que por cierto no puse la tilde y cuando me dí cuenta ya no tenía crema para retocarlo. 
Puede parecer un rollo de cremas , pero se preparan en un santiamén, se tarda más en explicar que en hacer.
Que paséis un buen fin de semana corazones.