
El pasado puente de octubre (hay que ver el retraso que llevo con las entradas), fuimos a cenar a casa de mi queridíiiiiisimo amigo Renato.

Claro está, me nombré de inmediato encargada del postre. Después de cambiar un millón de veces de idea, me decidí por la típica tarta de galletas y chocolate de toda la vida.
La verdad es que ésta tarta nunca se ha hecho en mi casa. Mi madre siempre ha hecho la de flan-chocolate-moka (podéis ver la receta aquí) que es una delicia. Así que no os lo creeréis pero para mí era toda una novedad.


Elaboración paso a paso:
1. Separar las claras de las yemas.
2. Poner al baño maría la mantequilla y el chocolate y derretir.
3. A parte batir las yemas con el azúcar.
4. Añadir la mezcla de las yemas a la del baño maría y remover sin quitar del fuego hasta que el azúcar quede completamente disuelto (debemos notar que ha desaparecido la textura arenosa al tocar la mezcla con las yemas de los dedos).
5. Montar las claras a punto de nieve añadiendo una pizca de sal para facilitar la labor.
6. Mezclar el chocolate y las claras con movimientos envolventes.
7. Calentar la leche mezclada con el café (debe quedar tibia).
8. Montamos la tarta: mojamos las galletas ligeramente en la leche tibia y formamos una primera capa. A continuación ponemos una de crema y así sucesivamente. Decorar con el coco rayado.
9. Dejar reposar en la nevera a ser posible de un día para otro.
10. Sacar de la nevera una hora antes de consumir.
