¡Estoy de un vago para cocinar! Pero como a pesar de calor que hace el apetito por las comiditas sabrosas no se me pasa, estoy todo el día pensando en platos rápidos y facilones.
¿Tiene buen aspecto verdad?. La base siempre es la misma, huevos bien batidos y un poco de nata líquida. Se le añade también uno o varios productos que son los que suelen personalizar el sabor. Tengo que hacer un verdadero esfuerzo para no probarla antes de que enfríe, Con la excusa de que tengo que saber como ha quedado siempre me adelanto a los demás, jaja!..
Con esta tarta no he tenido que hacer ningún extra. He empleado queso manchego semi que tenía en casa y una poco de jamón del país que no estaba demasiado seco.
Ingredientes
Una lámina de masa brisa
4 huevos medianos
200 ml de nata 35%
80 g de queso manchego semi
75 g de jamón del país
100 g de cebolla tierna
Nuez moscada o tomillo
Pimienta blanca
Sal
Mantequilla
Cortar la cebolla en brunoise fina y cocinar en el microondas hasta que esté transparente.
Cortar el queso y el jamón bien pequeño.
Precalentar el horno a 180º
Untar el molde con mantequilla.
Colocar la masa brisa en el molde y ajustar al mismo. Pinchar con un tenedor.
Batir los huevos. Aprovechar para pintar la base, así se dorará mejor.