Esta tarta es una versión de la famosa Key lime pie, originaria y tradicional en Florida, donde se elabora con las auténticas key limes, una variedad de limas que se cultivan en la región de Los Cayos (key) y que se caracterizan por su pequeño tamaño y su extraordinaria acidez.
Aquí utilizamos una mezcla de lima y limón, pero el resto es bastante fiel al original. Va acabada con un merengue italiano tostado.
Es la tarta perfecta para el verano por la sensación refrescante que nos dejan los cítricos. Y además la combinación de texturas, cremosas y crujiente, y sabores, ácidos y dulces, la hacen única.

Ingredientes
Con estas cantidades hemos elaborado 2 tartas de 10 centímetros de diámetro y una de 12 centímetros, el volumen de crema para una tarta única equivale a una de 18 centímetros de diámetro. Como explicamos más abajo os sobrará merengue italiano.
Preparación
La base
Preparar y pesar los ingredientes.
Triturar, hasta obtener un grano muy fino, los crackers.
Colocarlos en un bol y añadir la mantequilla en pomada (blandita), y con las manos ir amasando hasta que tenga una textura arenosa.
Del resto de la masa cortar tiras de unos tres centímetros de ancho para hacer el lateral de las tartas.
Cuando estén formadas del todo pinchar la masa con un tenedor para evitar que se hinche durante la cocción.
Hornear las bases a 170º unos 15 minutos aproximadamente. Cuando están listas la masa se separa ligeramente del molde. Retirar del horno y dejar enfriar mientras se prepara la crema.
Rellenar las bases cocidas con la crema e introducir en el horno. Cocer a 170º durante 8-10 minutos aproximadamente, la crema ha de quedar cuajada. En el proceso de horneado opcionalmente podemos volver a colocar los aros en las tartas, es una medida de seguridad por si hay alguna unión mal sellada.
El merengue italiano
Con las cantidades indicadas se obtiene más merengue del necesario para la tarta, o sea que podéis preveer otra preparación o hacer más tartas. También se pueden reducir las cantidades, pero en ese caso se trabaja peor.
Preparar un almíbar con el azúcar, el agua y el zumo de limón, mezclando los ingredientes en un cazo al fuego hasta alcanzar 118º.
Mientras alcanza la temperatura, batir las claras en un recipiente bien limpio.