
La receta está basada en la tarta de lima hiperfacil del comidista, solo que varié las cantidades para poder llenar mi molde y le añadí gelatina para asegurarme que cuajaba. También cambié la base por aquello de que en la mía era lo último que se colocaba…
El resultado es una tarta fresca que entra como si nada, espero que os guste.
Ingredientes;
Ponemos a hidratar la gelatina
Calentamos el zumo de lima y deshacemos en él las hojas de gelatina, lo mezclamos con la leche condensada y la ralladura de lima y lo batimos hasta que tengamos una consistencia como de yogur
Montamos la nata líquida y cuando la tengamos lista le vamos añadiendo poco a poco y con cuidado la leche condensada vertemos la mezcla en el molde que tengamos destinado (si hiciera falta lo prepararíamos con spray desmoldante) 
Dejamos reposar durante unas horas hasta que cuaje.
En mi caso para conseguir un desmoldado perfecto congelé la tarta una noche, al día siguiente la desmoldé y la dejé descongelar, así conseguí que a pesar de la textura de la tarta los dibujos del molde se vieran perfectos.