
Es temporada de limón amarillo, que aunque casi todo el año se encuentran aquí, en esta época es cuando más bonitos están. Aparte del chocolate, los cítricos son de mis sabores favoritos a la hora de hacer un postre, en especial este limón. No van a creer lo sencillo que es hacer el relleno. Todos los ingredientes van a la licuadora, hasta el limón entero, nada más lo partimos en trozos para darle una ayudadita a la licuadora.
Como resultado al poner un limón entero da a la tarta un sabor a limón que no se compara con ninguna otra tarta de limón.
La receta original mencionaba un limón grande, bueno yo le puse el más grande que encontré y sin exagerar pesaba 254 g, así de grandote estaba, ya parecía más una toronja que un limón. Me pareció que un poco menos de limón sería mejor, tendrá un delicioso sabor a limón sin ser tan fuerte. Yo exagere. Les recomiendo que el limón que utilicen pese alrededor de 180 g a 210 g. La tarta quedará perfecta con esta cantidad.
Lo bueno de que me pasen este tipo de cosas es poderlas compartir, el tamaño de un limón es muy relativo.
Aunque les diré que a mi esposo le pareció absolutamente perfecta. ¡A él le fascina el limón!.



Tarta de Limón Sin Complicaciones
Para la Base:
En un procesador (o en el bowl de la batidora) ponemos juntos nuestra harina, sal, azúcar y la mantequilla cortada en cubos, procesamos (o mezclamos) hasta que la mantequilla se integre en los secos. Agregamos el agua, empezamos con cuatro cucharadas de agua, procesamos (mezclamos) hasta que se forme la masa en una bola. (En caso de que no se forme con las 4 Cdas. de agua, le agregas 5 o hasta 6 y quedará lista). Hacemos un disco con la masa y la envolvemos en plástico autoadherible, la ponemos en el refrigerador por 30 minutos, para que repose y sea fácil de manejar.
En nuestra mesa de trabajo, ligeramente enharinada vamos a formar con nuestro rodillo un circulo de 12 inch. (30 cm), la transferimos a nuestro molde de tarta con una medida de 9 a 9.5 inch. presionamos ligeramente para pegarla en el molde, con una espátula pequeña vamos a presionar de adentro hacia afuera los bordes del pie para quitar los sobrantes de masa.
Refrigeramos de nuevo hasta que este firme, cerca de una hora.
Para el Relleno:
Precalentamos el horno a 350 ºF (180 ºC).
Ponemos el azúcar en la licuadora y licuamos por 60 segundos (esto hará que el azúcar se más fina y nuestro relleno sea más cremoso). Agregamos el resto de los ingredientes (menos la nuez moscada) y licuamos hasta que este todo muy bien integrado. Nuestra mezcla debe ser suave.
Sacamos del refrigerador nuestra base de tarta y la ponemos sobre una charola. Agregamos la mezcla en la base de la tarta y llevamos a hornear (con cuidado por que la mezcla casi llega al borde). Horneamos por 40 a 55 minutos, hasta que nuestra base de tarta este cocida y el relleno este firme al tacto. Es posible que el relleno se infle durante el horneado, cuando repose bajara.
Dejamos enfriar sobre una rejilla por tres horas. Rallamos la nuez moscada por toda la tarta.
La tarta también es muy buena fría, después de que tome temperatura ambiente se puede refrigerar por un par de horas para comerla fría.
Notas.
*Para asegurarme que el agua estuviera bien helada, le puse un cubo de hielo y la deje reposar en lo que mezclaba la harina con la mantequilla.
-La masa se puede hacer con anticipación de hasta tres días y guardarla en el refrigerador.
-Yo utilicé un molde de tarta desmoldable de 9.5 inch.
- La tarta dura hasta dos días refrigerada y envuelta en plástico autoadherible o en un contenedor hermético grande.
Fuente: Mary Constant vía Food & Wine | David Lebovitz vía Food & Wine

¡Que lo disfruten!
Bruni"s boulangerie