Tenía yo ganas de hacer una tarta de moca, y he elegido un momento muy especial para mi. Hoy cumplo años y como siempre lo celebro con mi familia.
Me encanta el café, tanto su aroma como su sabor, por eso sabía que esta tarta me iba a gustar muchísimo, no me he equivocado, está deliciosa, incluso gusta, a los no cafeteros...
Hacemos el bizcocho como dice la receta y lo dejamos enfriar.
Picamos las avellanas en trocitos pequeños, podemos usar la picadora, pero que no queden demasiado molidas.
En un cazo ponemos todos los ingredientes de almíbar y los dejamos cocer 2-3 minutos.
Diluimos el café soluble en las 4 cucharadas de nata líquida templada. La reservamos.
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Montamos la nata junto al queso mascarpone con las varillas, vamos añadiendo el azúcar glas poco a poco mientras montamos.
Añadimos el café que hemos diluido en la nata y seguimos montando hasta que todo esté bien montado
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Montamos la tarta:
Cortamos el bizcocho en tres rodajas. Las empapamos con el almíbar de ron.
Ponemos el primer disco de bizcocho en la bandeja , cubrimos con un poco de crema de moca, ponemos el siguiente disco de bizcocho encima y cubrimos con otro poco de crema, por último ponemos el siguiente disco y lo cubrimos todo con la crema de moca, incluidos los laterales de la tarta. Reservamos una poquita crema de moca en una manga pastelera para adornar la tarta. El resto la ponemos en la tarta.
Cubrimos los laterales de la tarta con las avellanas picadas. Por encima ponemos unas virutas de chocolate blanco y negro y por últimos adornamos a nuestro gusto con la crema de moca reservada y las bolitas de chocolate.
La metemos en el frigorífico al menos 4 horas. La sacamos 30 minutos antes de su consumo para que se atempere.
¡¡Os invito a un trozo!!
Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube