Hace mucho tiempo que tenía guardada esta receta.
Se la vi a Juanan, del blog Cuuking y me encantó, me imaginaba el sabor de las natillas en una tarta y babeaba de gusto.
Por un motivo u otro he tardado en hacerla, pero ¡como la he disfrutado!
Una tarta sencilla y rica, hasta a mi hermana que no le gustan las natillas le ha encantado.
He hecho algunas variaciones con respecto a la receta original, tanto en ingredientes como en la decoración.
De la decoración quería hablaros, como veis en las fotos me ha quedado muy mona, pero tengo que ser sincera, me ha costado desmoldarla sin que se estropee mucho, ya que las galletas que puse alrededor, se ablandan con las natillas calientes y a la hora de desmoldar se "rompen". Aún así estoy super contenta del resultado final porque queda preciosa.
PREPARACIÓN:
Primero vamos a triturar las galletas, yo lo he hecho en thermomix, 5 segundos a velocidad 8. Añadimos la mantequilla fundida y la canela y mezclamos bien 10 segundos a velocidad 5. Ponemos esta mezcla en el fondo de un molde desmoldables (el mio es de 20 cm). Dejamos en la nevera una media hora.
Vamos con las natillas, en el vaso de la thermomix ponemos la leche, el azúcar, la vainilla, el sobre de natillas y la cuajada. Mezclamos bien y calentamos siete minutos a 90º y velocidad 4. Al acabar, la vertemos sobre el molde con la base de galletas al que le habremos puesto unas galletas alrededor (lo veréis mejor en las fotos). Dejamos enfriar a temperatura ambiente y guardamos en la nevera.
Si no tenemos thermomix, vamos a batir todos los ingredientes de la crema y luego calentaremos en un cazo a fuego suave, removiendo constantemente hasta que espese.
Primero trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida.

Ponemos en el vaso de la thermomix todos los ingredientes de la crema, primero batimos y después calentamos.

Tiene un corte muy bonito, toda la tarta en sí es muy bonita y muy rica. Suave y delicada, exquisita.