El queso, me lo trajeron de Gijón y me hablaron de una deliciosa tarta que habían probado.
La última vez que estuve por allí, ni se me ocurrió pedirla.
Pues eso, entre "chorrocientas" recetas que hay en internet, con alguna variación en cantidades y tiempos la que más me gustó fue la de La Cocina de Fabrisa.
Trituramos las galletas, añadimos la mantequilla y el pellizco de pimentón, mezcla bien hasta que tenga una textura de pasta.
Cubre ahora la base con la pasta de galletas y refrigera hasta el momento de su utilización.
En un plis, tenemos la masa. Horno a 175º. Huevos, azúcar y maizena. Bate a tope.
Otro poco de pimentón. Añadimos la leche condensada y la nata. Mezclamos bien.
Ahora, el queso desmenuzado y mezclamos hasta que se integre.
Llenamos el molde con la masa y empezamos el horneado.
* Me sobró un poco de masa y llene unos moldes de aluminio. Debería deciros que no dejéis de mirar la tarta, pero... Ya sabéis que cada horno, va a su "bola".
Consejo: Hornea 20 minutos a la temperatura de 175º, a continuación baja a 150º y hornea 40 minutos más. Bajas a 140º y le damos 10 minutos más.
Apaga el horno y déjala ahí. El centro de la tarta puede quedar un poco "bailón", se terminará de hacer con el calor que queda.