Tarta de queso al estilo New York

En casa somos fans del queso, nos gusta a todos muchísimo, cualquiera, frescos, semicurados, curados, en aceite, elaborados con leche de vaca, cabra, oveja o búfala.

Y las tartas de queso son unas de nuestras favoritas y hoy vamos a preparar una para celebrar San Juan. ¿Nos acompañas?





Los ingredientes que vamos a necesitar para elaborar una tarta de queso al estilo New York son:

Para la base:

120 g de galletas digestivas

60 g de mantequilla

Para el relleno:

700 g de queso crema

150 ml de crema agria

200 g de azúcar en polvo

3 huevos

1 cucharadita de vainilla

la ralladura de 1 limón

Para servir:

1/2 taza de crème fraîche

2 cucharadas de azúcar glas

2 cucharaditas de zumo de limón

A la hora de preparar el relleno, es mejor que el queso crema esté a temperatura ambiente.

Los 150 ml de crema agria los podemos sustituir por crema doble o nata para montar.

Preparación:

Elegimos el molde donde vamos a preparar nuestra tarta, nosotros vamos a utilizar un molde redondo desmoldable de 18 cm de diámetro que forramos con papel de horno.

A continuación, nos ponemos con la base de la tarta, para ello, derretimos la mantequilla en un cazo que ponemos al fuego. Trituramos las galletas, ya sea con un procesador de alimentos o con ayuda de una bolsa de auto cierre y un rodillo. Mezclamos la mantequilla derretida con las galletas trituradas e introducimos la mezcla en el molde, presionando para que la capa de galleta con mantequilla quede uniforme cubriendo toda la base del molde, y lo llevamos a la nevera.

Antes de ponernos con el relleno, precalentamos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Introducimos el queso crema junto con la crema doble y el azúcar tamizado en un vaso de un procesador de alimentos y mezclamos bien a velocidad lenta para que no creen grumos. Añadimos los huevos, la esencia de vainilla y la ralladura de limón y mezclamos nuevamente hasta que estén bien integrados.

Sacamos el molde de la nevera, vertemos la crema y llevamos al horno. Horneamos durante 15 minutos a 200ºC a una altura media-baja y, a continuación, bajamos la temperatura a 100ºC y seguimos cocinado otros 45 minutos más. Transcurrido este tiempo, apagamos el horno y dejamos la tarta dentro durante 1 hora, como mínimo.

Transcurrido este tiempo, la llevamos a la nevera y reservamos durante 48 horas o hasta la hora de servir.





Presentación:

Para servir, mezclamos la crema agria con el azúcar y el zumo de limón. Cubrimos la parte superior de la tarta, con solo una parte de la mezcla o con todo. Luego, yo suelo volverla a meter en la nevera una hora como mínimo.

Desmoldamos y decoramos con fruta fresca de temporada. Podemos terminar espolvoreando un poco de azúcar glas.

A mí especialmente, me gusta como quedan los arándanos, su color resalta sobre la tarta y si, espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima, el resultado es una tarta preciosa que llamará la atención cuando la llevemos a la mesa.





Podemos tomarla sola o acompañarla dejando libre nuestra imaginación. La compota de frutas también es un buen acompañamiento.

Esta tarta clásica de queso al estilo New York es un postre rico, cremoso y absolutamente delicioso que se convertirá en nuestro favorito y el de nuestros invitados.

Además, es una tarta que se puede preparar con antelación y congelarla. Luego, solo tenemos que pasarla a la nevera para que se descongele durante toda la noche. Si tenemos más prisa, podemos descongelarla a temperatura ambiente durante unas horas.

Bon appétit!