
Ya os enseñaba la semana pasada lo fácil que era elaborar queso mascarpone en casa. Pues hoy os traigo un postre muy fácil también de preparar. Una tarta de queso fácil y en vasito de nuevo. Es mucho más cómodo y fácil de transportar por si los queréis llevar a alguna reunión y además, como van en vasito no necesitan ni gelatina ni nada para mantener el tipo, por lo que aún mejor. En este caso sólo lleva nata, queso mascarpone y azúcar glass. Con la base de galletas María con mantequilla y una mermelada casera de fresas y frambuesas. El resultado???? : ya me lo diréis cuando los probéis.

PREPARACIÓN:
Lo primero que haremos será la mermelada, para ello lavamos bien la fruta y cortamos las fresas, las frambuesas las ponemos tal cual, ya que son pequeñitas. Disponemos en una cacerola pequeñita junto con el azúcar y el zumo de limón. Dejamos a fuego medio o bajo hasta que se espese la mezcla, uno 40 minutos. Dejamos enfriar totalmente.
Mientras, prepararemos la base de galletas, trituramos éstas y mezclamos con la mantequilla derretida. Con la ayuda de una cucharita vamos depositando la mezcla en el fondo des vasito. Metemos en la nevera para que se enfríe durante una media hora.
Montamos la nata y el queso junto con el azúcar glass con una batidora de varillas hasta que espesen. Vertemos la mezcla en los vasos. Y dejamos enfriar un par de horas. Después le añadimos la mermelada y enfriamos otro ratito antes de servir.
Ya habéis visto lo fáciles que son son de preparar estas mini tartas de queso individuales con presentación en vasitos, y además con el queso mascarpone casero y la mermelada casera, ¿se puede pedir más?, Ya me contaréis cuando lo probéis.
Feliz comienzo de semana.