Para 8 porciones

Si te gusta el coco, te va a enamorar esta tarta de queso mascarpone y coco. Es fácil y rápida de preparar y si no dispones de queso mascarpone, puedes sustituirlo por requesón, queso fresco, queso tipo philadelphia o yogur griego. Queda una tarta fresca y ligera y, además, preciosa. Decórala a tu gusto y sorprende a los tuyos con esta delicia. Ahora que ya vamos viendo que alarga el día y que se va instalando el calorcito, este tipo de postres entran de maravilla. Te animo a que la prepares y disfrutes tanto cocinándola como degustándola con los tuyos.
1.- Prepara la base. Pon toda la harina en un bol. Haz un hueco en el centro y añade el agua, el aceite, y una pizca de sal. Mezcla bien hasta obtener una masa. Puedes añadir alguna cucharadita más de agua si te cuesta mucho trabajar la masa.
2.- Deja reposar la masa. Deja la bola de masa dentro del bol y tapa con papel film.
3.- Prepara la tarta. Coloca todos los huevos en un bol. Añade el azúcar y la esencia de vainilla. Bate con una batidora de varillas hasta que los huevos espumen. Añade ahora el queso mascarpone y bate de nuevo. Añade el coco rallado y vuelve a mezclar hasta integrar por completo el coco.
4.- Precalienta el horno a 180 grados con calor arriba y abajo y sin ventilador.
5.- Prepara el molde. He utilizado un molde desmontable de 23 centímetros de diámetro por 7 centímetros de alto. Pon papel de horno en la base, cierra el molde y recorta el sobrante de papel. Engrasa la base y las paredes con mantequilla o con un spray desmoldante.
6.- Extiende la masa sobre la base del molde. Pon un poco de harina sobre la superficie de trabajo y estira la masa con el rodillo. Marca la circunferencia para cortar la masa de la medida con el mismo molde. Con la masa que sobra puedes preparar tartaletas o empanadillas. Coloca la base dentro del molde adaptándola bien a todo el borde. Pincha con un tenedor para que no se hinche.
7.- Vierte la tarta en el molde y extiende bien para nivelarla. Da unos golpecitos al molde para que se asiente.
8.- Hornea la tarta. Ponla en el primero de los niveles del horno a 180 grados con calor arriba y abajo y sin ventilador durante 35 minutos.
9.- Deja que repose dentro del molde durante 5 minutos tras sacarla del horno.
10.- Desmolda la tarta. Verás que ha bajado un poquito, pero es normal. Abre el molde y, con ayuda del mismo papel, pásala a una rejilla hasta que se enfríe por completo.
11.- Puedes presentarla con un poco de azúcar glas por encima espolvoreada a través de un colador. También puedes decorarla con unas guindas y unas hojitas de menta fresca.
Puedes sustituir el queso mascarpone por requesón, queso fresco, queso tipo philadelphia o yogur griego.
Es bonito el dorado de la tarta, así que intenta no taparlo con el azúcar glas ya que si le pones demasiada quedará muy blanco.
Si te gustan los postres fáciles y rápidos de preparar, echa un vistazo a esta Tarta de queso de 3 ingredientes. ¡Esponjosa como una nube!