Tarta de queso sin horno

Ahora que empieza el buen tiempo apetecen recetas fresquitas, y esta tarta de queso sin horno, además de ser muy sencilla tiene un sabor suave que triunfa cada vez que la hago.



Lo mejor de esta receta es que no tienes que abrir el horno ni un solo momento, sólo batir los ingredientes y dejar que cuaje en la nevera. Así de fácil y así de deliciosa, una receta fresquita y suave, que entra genial después de una comida.



Seguro que no podréis resistir a la tentación de probar un trocito, y si además se acompaña con fresas y frutos rojos, la combinación resulta exquisita.



INGREDIENTES

-1 paquete de galletas Digestive

-75 gr de mantequilla

-500 gr de queso para untar tipo Philadelphia

-400gr de nata para montar 35% mg

-100 gr de azúcar

-5 hojas de gelatina neutra (unos 8 gr)

-50ml de leche

-mermelada de fresas o frambuesa

-fresas y frambuesas para decorar



PREPARACION

Triturar las galletas con ayuda de un robot de cocina o metiéndolas en una bolsa de plástico y pasar un rodillo por encima hasta convertirlas en polvo.

Derretir la mantequilla en el microondas.

Mezclar la galleta pulverizada con la mantequilla y cubrir el fondo del molde desmoldable. Extender la harina de galleta y aplastarla contra la base del molde para que quede una capa uniforme y que no se deshaga al cortar la tarta.

Meter el molde en el congelador hasta que hayamos terminado de preparar el relleno.

Poner en remojo las hojas de gelatina en agua fría durante unos 10 minutos aproximadamente.

Montar la nata bien fría con ayuda de unas varillas y en otro bol, mezclar el queso con el azúcar.

Incorporar la nata montada a la mezcla de queso con movimientos envolventes.

Escurrir las hojas de gelatina y echarlas en un cazo con leche que habremos calentado previamente un poco. Remover con una cuchara hasta su completa disolución.

Añadir la gelatina a la mezcla de nata y queso y remover con una espátula hasta que se integre todo bien.

Verter la mezcla en el molde y meterlo en la nevera unas 6 horas.

Cubrir con mermelada y volver a meter en la nevera.

Sólo faltará desmoldarla, acabar de decorar la tarta con las fresas y frambuesas, y ya estará lista para degustar



Algunos consejos:

Mejor hacerla de un día para otro para que cuaje todo bien.

Podéis utilizar cualquier tipo de galleta, la clásica María, Digestive, de canela..., incluso podéis añadir a la base, frutos secos triturados.

No sirve utilizar queso light.

Para montar bien la nata, el recipiente y la nata han de estar bien fríos.

Probadla, os va a encantar.