
Ya sabéis de mi afición a las tartas de queso. Bueno, a las tartas en general, pero es que las tartas de queso me encantan, las simples y las que llevan "complementos", las que van al horno y las que no... todas me gustan mucho y claro me encanta prepararlas y comerlas, pero yo sola no debo, porque si no, faltaría país para acogerme.
Por eso aprovecho cuando tengo algún evento familiar para experimentar y compartirla con otras personas.
Y eso es lo que he hecho, aprovechar una comida familia para preparar esta deliciosa tarta que ha encantado a todos.
INGREDIENTES:
6 huevos.
5 yogur griego
100 gr de harina
500 gr de queso fresco batido (o queso crema)
100 gr de azúcar
100 gr de leche condensada
100 gr de mermelada de fresa
2 hojas de gelatina
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo.
En el vaso de la thermomix ponemos los huevos con el azúcar y lo blanqueamos durante un minuto a velocidad 4.
Agregamos los yogures, la leche condensada y el queso y batimos 30 segundos a velocidad 4.
Añadimos la harina y mezclamos 30 segundos a velocidad 4.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado y horneamos unos 40 minutos. Pinchamos con un palillo y si sale seco está lista.
Dejamos enfriar antes de meter en la nevera unas horas para que se asiente bien.
Cuando ya esté bien cuajada, preparamos la cobertura de mermelada.
Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua. Calentamos en el micro la mermelada para que se diluya un poco y agregamos las hojas de gelatina. Removemos bien y vertemos sobre la tarta. Dejamos de nuevo en la nevera hasta que cuaje. Un par de horas al menos.
SIN THERMOMIX:
Batimos con unas varillas eléctricas los huevos con el azúcar hasta que blanqueen.
Agregamos los yogures, la leche condensada y el queso y batimos un rato hasta que esté todo bien integrado.
Incorporamos la harina y volvemos a mezclar hasta que tengamos una mezcla homogénea. A partir de aquí seguimos como se indica mas arriba.