Esta tarta de yogur natural sin horno es un postre ligero, dulce y refrescante, que en verano viene muy bien. Además, mantiene el frescor y el toque ácido tan agradable del yogur natural. No busques más recetas en Google, ya que esta es una de las mejores, te cuesta muy poco elaborarla y queda muy bonita.
¿Sabes cómo hacer una tarta de yogur natural sin horno? No te preocupes que es muy simple, ya verás. Para empezar, la base se hace con galletas Digestive. A esta capa le sigue encima una fresca crema hecha con gelatina. Eso sí, para mantener un sabor ligero y delicado, no le pongas yogur griego, sino natural.
Para decorar y darle un toque especial, las frutas no pueden faltar. ¿Por qué no convertir esta receta de tarta de yogur sin horno en una tarta de kiwi? Disfruta decorándola con estas frutas verdes y deliciosas.
Si te gusta la idea de hacer postres sin encender el horno, te pongo otras recetas muy veraniegas que también son super apetitosas. Ideales para cuando hace mucho calor y no quieres estar mucho tiempo en la cocina: Tarta de frambuesa y Panna Cotta ligera.
Te confieso que, en casa, a mi novio le encanta esta tarta de yogur natural sin horno y sin ningún tipo de salsa. ¿Cómo te apetece a ti comerla?
“Convierte esta tarta de yogur sin horno en tu exótico y colorido placer”.




Una tarta para días muy calurosos
Plato Tarta
Cocina Verano
Keyword kiwi, yogur natural
Tiempo de preparación 30 minutos minutos
Forra con papel de horno el fondo de un molde redondo y desmontable. El diámetro del molde es de 23 cm.
Tritura las galletas. En un cuenco derrite la mantequilla. Ahora junta los dos ingredientes anteriores. Mézclalos muy bien y viértelos en el molde. Con la ayuda de un vaso o con tus manos, presiona la galleta triturada para que esté bien prieta, homogénea y tenga la misma altura en toda la superficie. Pon el molde en el frigorífico durante, por lo menos, 30 minutos.
Pon las hojas de gelatina en remojo.
En un bol junta las ¾ partes del yogur natural, el azúcar y el zumo de limón.
La ¼ parte del yogur restante se pone en una cazuela con la gelatina hidratada. Empieza a calentar, pero ¡Cuidado, la gelatina nunca debe hervir! Cuando la gelatina ya se haya disuelto, incorpórala a la mezcla anterior.
En otro bol aparte, bate la nata hasta que esté semimontada.
Incorpora la nata a la mezcla anterior con mucha suavidad.
Vierte esta crema encima de la base de las galletas. Pon el molde en el frigorífico durante, al menos, 5 horas. Decora tu tarta de yogur con kiwis y a comer.
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¡Hola, soy Emese! Te doy la bienvenida a este recetario visual que intenta seguir el ritmo de las estaciones. Además de mis postres y algunas recetas con un toque vintage y acogedor, también podrás encontrar mis experiencias fotográficas. Saborea las frutas que nos ofrece la Naturaleza. ¿Empezamos?