Tarta de zanahoria con frosting de queso (THERMOMIX)



Lo mío con este queque, tarta de zanahoria o carrot cake (llámalo como quieras) no es normal.

Esta vez traigo la clásica tarta de zanahoria con un toque dulce gracias al frosting de queso que es, básicamente, una cobertura a base de queso de untar, azúcar glass y nata para montar.

Es súper fácil de hacer, nada laboriosa, y el resultado final no puede ser mejor.

INGREDIENTES:

Para la tarta:





400 gramos de zanahorias.

230 gramos de azúcar.

Ralladura de la piel de una naranja.

4 huevos.

240 gramos de aceite de girasol.

250 gramos de harina.

2 cucharadas de postre de levadura química.

2 cucharadas de postre de canela en polvo.

180 gramos de nueces.

Una pizca de sal.

Para la cobertura y relleno:





150 gramos de azúcar.

300 gramos de queso Philadelphia.

300 gramos de nata líquida para montar.




PREPARACIÓN:





Metemos en el vaso las zanahorias peladas y cortadas en dos o tres chachos y programamos 10 segundos, vel. 5.

Añadimos el azúcar, los huevos, la ralladura de naranja y el aceite. Mezclamos 30 segundos, vel. 5.

Precalentamos el horno a 180°C.

Agregamos la harina, la canela, la levadura, la sal y las nueces, y programamos 6 segundos, vel. 4.

Engrasamos un molde de unos 26cm de diámetro con mantequilla y un poco de harina. Vertemos la masa.

Metemos en el horno y horneamos durante 50 minutos sin abrir el horno. Una vez pasado el tiempo, pinchamos con una aguja para comprobar que está hecho.

Dejamos enfriar y desmoldamos.

Limpiamos el vaso de la Thermomix y hacemos la cobertura.

Echamos el azúcar y programamos 20 segundos, velocidad progresiva 5-10. quedará azúcar glass.

Programamos el robot a velocidad 3 sin tiempo e iremos agregando el queso por el vocal poco a poco. Una vez se haya mezclado todo reservamos.

Sin limpiar la Thermomix, ponemos la mariposa agregamos la nata líquida muy fría y programamos velocidad 3 sin tiempo y vigilamos que se monte sin que se pase para no hacer mantequilla (se tarda unos 30 segundos).

Mezclamos el queso con la nata.

Abrimos la tarta por la mitad y la rellenamos con bastante frosting. Ponemos de nuevo la parte superior encima y la recubrimos con el frosting restante y decoramos al gusto.