Buenísimos días!!!!
Estoy contenta porque por fin, después de casi medio año diría yo... vuelvo a publicar una receta en el blog!!!
Bueno, muchos sabéis que dejé de publicar primero por trabajo, que me quitaba todo el tiempo, luego me quedé embarazada y luego perdí al bebé. Han pasado muchas cosas pero por fin, he encontrado un momento en el que ya puedo publicar, igual no día a día como antes, pero mientras siga sin trabajo y no pase nada raro... pues publicaré poco a poco porque tengo muchíiiiiiiiiiiiisimas recetas pendientes de publicar y estoy ansiosa de compartirlas con vosotros!!!
Igual hago las cosas al revés, debería empezar a publicar desde lo más antiguo hasta lo más nuevo jejejeje pero esta tarta de zanahoria y crema de queso, ambos con un toque de limón, me ha gustado tanto que no puedo esperar a publicarla. Así que... empezaré con esta rica receta y luego ya os iré enseñando todo lo que he ido publicando (solo con foto, no receta; las recetas solo las pongo en el blog, pero por Pinterest y Facebook, pongo la foto de la receta jejejeje).
Es una receta nueva en mi recetario. La verdad es que hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer una tarta de este tipo, es decir, de zanahoria, y mirando por internet, encontré una en el blog de Charo y su Cocina. Ella presenta el bizcocho de zanahoria tal cual con un poco de azúcar glas por encima, que me parece muy buena presentación, y la tarta me parecía super esponjosa. Pero como yo no puedo estar quieta, le puse mi punto personal y convertí el bizcocho en tarta y le agregué la crema de queso en vez del azúcar glas y la presenté de dos formas distintas; individual en un vaso y en forma de tarta para que cada uno se corte el trozo que quiera. Dos formas de presentar una tarta dependiendo de la ocasión y de la intención que tengamos. A mi personalmente se me ocurren ideas y os las presento por si os puedo dar alguna idea para algún momento que tengáis la necesidad. Si os sirve... yo contentísima!!!! :-)

Ingredientes:

Elaboración:
En comparación a la receta original de Charo y su Cocina, he hecho unos pequeños cambios que como siempre, pongo mi toque personal, es algo que no puedo evitar jejejeje
Bueno, empezamos como siempre. Preparando todos los ingredientes y precalentando el horno a 180-200ºC. La crema de queso la prepararemos al final del todo, pero podemos sacar de la nevera el queso de untar en este momento, así va cogiendo temperatura ambiente y será más fácil trabajar con ella porque sino recién sacada de la nevera queda un poco dura. Pelamos las zanahorias y en mi caso, las he triturado para que quede una masa bien fina, tipo almendra molida pero con las zanahorias. Charo las ralla, pero eso al gusto de cada uno; a mi no me gusta mucho encontrar mucho tropezón así que decidí triturarlas en vez de rallarlas. No llega a ser una pasta, sino como si hubiésemos cortado la zanahoria muy muy muy finita. Las reservamos y ya las agregamos luego.
Tamizamos todos los ingredientes secos (menos el azúcar), es decir, la harina, la almendra molida (aunque siempre queda algún trocito que no pasa por el colador o tamiz pero yo lo agrego igualmente, aquí no se tira nada jejejeje), la levadura, la sal y la maizena. Le agregamos las nueces trituradas también; esto va a gustos, si queréis tropezones, pues les dais un toque con el cuchillo y las dejáis con trozos más grandes, pero yo los he hecho más bien chiquitines. Lo mezclamos y reservamos.
Ahora le toca el turno a los huevos. Los batimos bien y le agregamos el azúcar. Seguimos batiendo bien hasta que consigamos una masa homogénea y ya tenga ese color blanquecino. Se puede batir a mano o con la eléctrica, eso depende de las ganas que tengáis o de lo cansad@s que esteis ese día :-) Agregamos la zanahoria triturada, el zumo de 1/2 limón y la ralladura de 1 limón entero.

Incorporamos los ingredientes secos en el bol de los huevos y mezclamos con movimientos suaves hasta que esté todo bien incorporado. 
Como ya tenemos el horno caliente, ahora toca poner la masa en el molde. Hoy en día cada uno lo hace de una manera, hay gente que usa moldes de silicona, otros forran el molde con papel sulfurizado y otros hacen lo que se ha hecho toda la vida, poner margarina/mantequilla en el molde y luego se agrega un poco de harina para crear una película y que no se pegue el bizcocho al molde. Así que es el momento que hagáis lo que soléis hacer. Yo en casa no tengo moldes de silicona, normalmente hago lo de toda la vida pero a veces le pongo papel de horno, depende cómo me de jejejeje Depende de nuestro horno, tendremos que ponerlo sobre 180ºC o 200ºC. Yo normalmente lo dejo un rato a 200ºC y luego lo bajo a 180ºC. Peroe so ya... vosotros conocéis a vuestros hornos!!! Y acordaros de no abrir la puerta durante la primera media hora sino el bizcocho se nos bajará. Y nada más, lo tendremos sobre unos 30-40 minutos y listo!!! Lo sacamos, lo desmoldamos y lo ponemos sobre una rejilla para que se enfríe.
Mientras se enfría, podemos ir haciendo la crema de queso. Recordad que ya habíamos sacado el queso de untar al principio de empezar a hacer la receta para que coja temperatura ambiente. Pues bien, esto también se puede hacer a mano o a máquina si tenéis alguna. Yo en este caso como es poca cantidad, lo he hecho a mano, pero eso al gusto de cada uno. Así que batimos el queso un poco y luego agregamos el azúcar glas. Normalmente se dice que se pone 1x1, o sea por ejemplo, 200 gr de queso de untar x 200 gr de azúcar glas. Pero como a mi me gusta un poco menos dulce, siempre le pongo menos azúcar. Mezclamos despacito porque el azúcar glas se vuela enseguida, así que despacito sino nos llenaremos la cocina de polvo blanco :-P Luego agregamos el zumo de medio limón y la ralladura de un limón. Está claro que todo depende de la intensidad de limón que le queráis dar y de lo grandes que sean los limones. Eso ya... uno tiene que ver lo que tiene en casa y lo que quiere para su tarta.
Pues bien, aquí tenemos mis dos formas de presentación. Yo normalmente siempre he visto este tipo de tartas, pues así, presentado en modo tarta entera pero me apetecía hacer también algo diferente. Así que hice la mitad de la tarta tipo tarta entera (solo que esta vez era solo media jejejeje) para que cada uno se corte el trozo que quiera y la otra mitad la usé para hacer el postre individual presentado en un vaso. Os explico las dos formas.

La verdad que si tengo que escoger... me ha gustado mucho la forma de vaso individual. Es diferente y cada uno tiene su vasito y es más cómodo y limpio. Para un cumpleaños, una merienda/comida/cena va perfecto si no queremos estar cortando la tarta, para un catering también va muy bien. Eso como siempre digo... al gusto del consumidor porque si lo vemos al revés, si lo presentamos en modo tarta, hay siempre alguien que quiere más tarta que otros, pues bien, así sí se puede cortar más o menos cantidad, mientras en los vasitos es lo que hay aunque siempre te puedes dejar un poco o repetir jejejejeje