Esta receta me la facilito Sonia, del blog Pon un dulce en tu vida. Cuando la ví me pareció fantástica y me entraron unas ganas tremenda de hacerla. Dicho y hecho, jejeje...
Deciros que está deliciosa y no podéis dejar de hacerla porque os va a encantar. No le puse jengibre y baje la cantidad de canela a media cucharadita en vez de una como dice la receta. Ya, al gusto de cada uno.
Os dejo con la receta.
Ingredientes: 300 gramos de zanahorias 200 gramos de azúcar 200 gramos de harina ¼ cucharadita de sal 2 cucharaditas de levadura en polvo ¼ cucharadita de bicarbonato sódico 1 cucharadita de canela 1 cucharadita de jengibre 100 gramos de aceite de girasol 3 huevos Una cucharadita de extracto de vainilla frosting 60 gramos de mantequilla 225 gramos de queso mascarpone 110 gramos de azúcar glass 3-4 gramos de extracto de vainilla
Preparación: Precalentamos el horno a 180º.
Rallamos las zanahorias todo lo que podamos, y le añadimos el azúcar, la harina, la sal, levadura, bicarbonato sódico y las especias.
En otro bol, mezclamos el aceite, los huevos y la vainilla.
Cuando esté todo bien mezclado, lo añadimos a la mezcla de zanahorias.
Engrasamos un molde de 20 cm y vertemos la mezcla. Lo horneamos durante unos 40 minutos aproximadamente. Controlamos con la ayuda de un pincho si esta hecho.
Ahora, hacemos el frosting, batiendo la mantequilla junto con el azúcar hasta que tenga un color mas blanco. Luego le añadimos el queso y el extracto. Mezclamos todo muy bien y decoramos como mas nos guste.