
Seguro que estás buscando la tarta fondant ideal para el verano. Y es que los aficionados a la repostería, sabemos que el calor es el peor enemigo de las tartas, y conseguir que una preciosa tarta fondant aguante altas temperaturas sin deformarse o estropearse es a veces misión imposible. Todos tenemos experiencia en este sentido y hemos sufrido en nuestras carnes las dificultades de trabajar con el termómetro en contra.
No os voy a decir que esta es la tarta perfecta, pero sí os diré que a mí particularmente me da muy buenos resultados. Es la receta que uso desde mayo hasta noviembre sin excepción.
Evidentemente, cada zona tiene sus condiciones climáticas. En la zona en la que yo vivo la humedad es muy alta la mayor parte del año,y las temperaturas son cálidas a excepción de los meses más fríos del invierno.
Normalmente para todas las tartas de este tipo, independientemente de la época del año en que nos encontremos, debemos de buscar un bizcocho consistente que resista bien el peso de las capas y los rellenos. El madeira es un bizcocho denso que cumple a la perfección su cometido.
El bizcocho madeira, madeira sponge cake o MSC, se elabora con los ingredientes más básicos: mantequilla, azúcar, harina, huevos y levadura. 
La ganache de chocolate es una simple mezcla de nata para montar (crema para batir) y chocolate. La proporción de los ingredientes a emplear depende del tipo de chocolate que estemos usando (negro, blanco o con leche) y de la consistencia que deseemos.
Para obtener una misma consistencia, si usamos chocolate blanco deberemos añadir una mayor proporción a la ganache que si usamos chocolate con leche. El chocolate negro es el que dará una mayor consistencia con menores cantidades de chocolate respecto a la nata.
En este caso, yo utilizo una proporción de chocolate del 50%, es decir, preparo la ganache con la misma cantidad de nata que de chocolate.
En épocas más frías, podemos reducir el porcentaje de chocolate en la mezcla para evitar que el relleno nos quede excesivamente duro.
Es indispensable usar almíbar debido a la densidad del bizcocho. Hará que la tarta quede más jugosa.
Se puede usar, para calar los bizcochos, un almíbar simple a base de agua y azúcar, pero también puedes preparar almíbar de otros sabores (por ejemplo almíbar de café).
Antes de comenzar a preparar la tarta, debemos asegurarnos de tener a mano todos los ingredientes y materiales necesarios. También hay que leer la receta detenidamente y con detalle. Después de hacerlo, si tienes alguna duda, me la puedes trasladar en los comentarios e intentaré responderla a la mayor brevedad.

Bizcocho madeira
6 huevos M
300 g. de mantequilla a temperatura ambiente
300 g. de azúcar blanquilla
450 g. de harina de trigo
1 y 1/2 sobres de levadura química o polvos de hornear
Ganache de chocolate
400 g. de chocolate negro para postres
400 g. de nata para montar o crema para batir
Almíbar
100 ml. de agua
100 g. de azúcar


1. Para calar el bizcocho nos podemos ayudar de un pincel de silicona. No debemos calarlos en exceso para evitar que se ablanden y la tarta una vez terminada se hunda.
2. La ganache debe dejarse enfriar antes de usarla. A la hora de llenar la manga pastelera con ella, debe tener una consistencia como una pasta de dientes espesa.
Si durante el montaje de la tarta vemos que se espesa en exceso podemos calentarla unos segundos en el microondas.
3. La cocina, debido a la presencia del horno y otros electrodomésticos, es el muchas ocasiones una de las zonas más cálidas de la casa. Por ello, si dispones de una estancia con aire acondicionado, o simplemente más fresca y seca, te recomiendo habilitar una zona en ella para montar y decorar la tarta.
4. En cuanto a la conservación de la tarta fondant, yo recomiendo, como con cualquier alimento perecedero, que se conserve en la nevera y que esté a temperatura ambiente el menor tiempo posible. Al sacarla, intentar que el cambio de temperatura no sea muy brusco para evitar que la tarta sude en exceso.
En caso que no sea posible,y la tarta sude, con un pincel puedes ponerle un poquito de maicena, que absorberá la humedad. Pero como si la estuvieses maquillando, es decir de manera delicada y con muy poca cantidad.
Sí me gusta dejar la tarta fuera unos minutos antes de consumirla, para que el relleno no esté duro.