
En una ocasión escuche, que cuando encontraras la masa de tarta perfecta, no siguieras buscando más. La Pâte brisée que he utilizado para hacer esta tarta, es sin duda la mejor masa que he hecho y probado. No se, si ya no me tentaré a probar con otras masas. Pero lo que si se, es que difícilmente alguna pueda desbancar a esta. La palabra perfecta, tal vez le quede corta.
Una receta tan especial, tenía que ser parte de algo especial y, claro que lo es. Mi querida Vanessa Hernández del blog Chokolat Pimienta, cumplió cumpleaños el fin de semana y ha invitado a las chicas de Círculo de Bloggers Mexico a ser parte de su fiesta virtual, y yo he llegado con la tarta.
Y como uno de los sabores favoritos de Vane es la vainilla, además de que como a mí, le gusta la repostería francesa, sabía que esta tarta con relleno de crema pastelera, muy francesa. Le fascinaría.
Bluberries, la cantidad deseada. Aprox. 250 gr, poco más de 1 1/2 taza
Usando el aditamento de pala, batimos hasta que la mezcla forme migas, agregamos el agua cuidando reservar 1 cucharada ya que tal vez no sea necesario y tener una más en caso de necesitarla. Mezclamos por un minuto más, la masa debe ser suave.
Enharinamos nuestras manos, tomamos la masa y damos forma de un disco de 4 cm. de grueso, envolvemos en plástico adherible y llevamos a refrigerar por al menos 4 horas -Esto evita que la masa se encoja, deforme y se despegue del molde cuando se hornea. Este paso es opcional. Sin embargo se los recomiendo, yo la deje sólo dos horas y se encogió un poco-
Enharinamos nuestra mesa de trabajo, ponemos la masa y enharinamos por encima. Estiramos con un grueso de aproximadamente 3 mm, la ponemos sobre un molde de 9.5 inch (24 cm) y cortamos la masa restante con la ayuda una espátula, presionando los borde del molde. La masa saldrá fácilmente.
Cubrimos la masa y llevamos a refrigerar por al menos una hora o durante toda la noche.
Precalentamos el horno a 392 ºF (200 ºC).
Ponemos aluminio o papel encerado y encima los frijoles o legumbres. Llevamos a hornear por 20 a 30 minutos. Hasta que se mire cocida.
Quitamos el aluminio y los frijoles y dejamos hornear de 5 a 8 minutos, hasta que se mira dorada. Dejamos en el molde por 5 minutos y desmoldar. Dejamos enfriar por completo.
En una olla mediana de fondo grueso, vamos a mezclar nuestra azúcar, maizena y sal. Dejamos de lado.
En una taza medidora de 4 tazas o en un bowl, vamos a mezclar con la ayuda de un batidor de globo o un tenedor, la leche con las yemas, agregamos esta mezcla a la olla junto con la mantequilla. Cocinamos a fuego medio, mezclando constantemente con una cuchara de madera (debemos estar pendientes, de un momento a otro se quema). Cuando comience a hervir, dejamos un minuto más, sin dejar de mezclar. Apagamos el fuego y agregamos el extracto de vainilla.
Preparamos un bowl que soporte lo caliente y encima de el un cernidor. Pasamos la crema por el cernidor. Limpiamos muy bien la parte de abajo del cernidor, para no dejar nada. Tapamos el bowl con plástico autoadherible, presionando directamente sobre la crema, para evitar que nos quede una capa de nata.
Dejamos que tome temperatura ambiente, media hora aproximadamente y llevamos a refrigerar, al menos por dos horas o hasta dos días, para que tome consistencia y este fría y perfecta para nuestra tarta.
Justo antes de usarla, batimos un poco.
Cuando nuestra masa este fría rellenamos nuestra tarta con la crema y ponemos por encima las blueberries. ¡Lista para disfrutar!