Para 6 personas

Que levante la mano a quien le entusiasme la idea de comer una Tarta fría de queso Philadelphia con frambuesas. En menos de lo que imaginas la tendrás hecha y podrás cumplir el deseo. Lo único es que tiene que estar un mínimo de seis horas en la nevera, pero prepararla no te llevará ni demasiado esfuerzo ni demasiado tiempo. Las tartas de queso gustan a todo el mundo, y esta que te propongo es facilísima pero preparada para que triunfe hasta con los paladares mas exogentes.
1. Prepara la base de la tarta fría de queso. Hidrata la gelatina con el agua. Tritura bien las galletas en la picadora. Mezcla la galleta triurada con la margarina o mantequilla derretida hasta formar una pasta. Forra la base del molde con papel de horno y vierte la mezcla de galletas. Aplasta para que quede del mismo grosor por toda la base y lleva a la nevera para que endurezca y quede una base sólida.
2. Mezcla el azúcar glas con el queso Philadelphia hasta que sea una mezcla cremosa. Derrite la gelatina hidratada en el microondas y viértela a la mezcla de queso. Añade también el zumo de limón, la esencia de vainilla y las frambuesas. Mezcla y reserva.
3. Prepara la tarta de queso. Bate la nata bien fría hasta que empiece a montar, añade poco a poco la mezcla anterior removiendo con una espátula. Vierte en el molde y guarda en la nevera un mínimo de 6 horas.
4. Desmolda y decora. Pasado el tiempo, desmolda pasando un cuchillo por todo el borde de la tarta. Decora con unas frambuesas y unas hojitas de hierbabuena.
Si no tienes picadora, mete las galletas en una bolsa hermética y pasa el rodillo por encima hasta triturarlas.
Puedes utilizar frambuesas frescas o congeladas.
Las hojitas de hierbabuena puedes sustituirlas por hojas de menta o, si no tienes, no pasa nada porque solo es decorativo.