Para la base mezclar las galletas machacadas con la mantequilla y cubrir el fondo de un molde redondo desmontable, aplastando con una cuchara para que quede una masa compacta.
Dejar en el congelador mientras preparamos el resto de la tarta.
Relleno:
250 gr. Agua
200 gr. Nata fría para montar (35%materia grasa)
100 gr. azúcar
400 gr. queso crema
4 hojas de gelatina
Hidratar las hojas de gelatina unos 10 minutos en agua fría, escurrir bien.
Poner a fuego medio el agua, cuando este caliente incorporar las hojas de gelatina escurridas y disolver bien. Retirar del fuego y añadir al queso crema, hasta que esté bien incorporado y sin grumos.
Montar la nata bien fría con ayuda de las varillas en un bol y añadir el azúcar.
Con una espátula incorporar la mezcla del queso con la gelatina a la nata, con movimientos envolventes, con cuidado para que no baje la nata.
Extender el relleno sobre la base de galletas fría, introducir otra vez en la nevera hasta que cuaje.( 5 horas)
Hidratar las hojas de gelatina en agua fría, unos diez minutos. Escurrir bien.
Poner un cazo al fuego con el agua ,el zumo de limón y la mermelada, calentar, disolver la gelatina en la mezcla.Llevar a ebullición y retirar del fuego.
Ir removiendo que no forme grumos, dejar enfriar unos minutos.
Sacar el molde de la nevera y verter la cobertura de mermelada sobre el relleno, utilizando una cuchara para romper la caída y evitar romper la tarta.
Dejar enfriar otra vez, yo la suelo dejar de un día para otro,queda más consistente.