Te voy a contar algo que, quizás ya sepas, pero, por si acaso has olvidado te servirá de recordatorio.Casi todas las razas tienen una diosa concreta que supervisa los ritos del amor y la fertilidad, y todas ellas parecen compartir el mismo carácter caprichoso. La más característica es Venus (Afrodita), diosa del amor de los hombres y de los inmortales en la época del Olimpo. Venus tuvo un comienzo poco prometedor, ya que fue creada cuando Crono castró a su padre y las gotas de sangre cayeron al mar, donde se transformaron en espuma blanca y de ésta nació Venus. Desde el momento en que atravesó las puertas del Olimpo, empezó a causar problemas. Los dioses no encontraban palabras para describir la perfección de su rostro y su cuerpo, mientras que las diosas sentían celos de una belleza que ensombrecía la suya propia. Venus es la esencia de la belleza seductora femenina, y conquistó a los dioses con su gracia y encanto, además de su deliciosa y turbadora presencia. Por si no bastara con todo esto, llevaba puesto un cinturón que irradiaba poder seductor. La prenda, exquisitamente confeccionada y bordada, prometía el amor y su consumación. Todos los dioses la deseaban, mientras las diosas la miraban con malos ojos. Empezó a acarrear disgustos a la humanidad cuando Eris, diosa de la discordia, arrojó en una boda olímpica una manzana con las palabras "Para la más bella". Venus, Hera y Atenea reclamaron el premio, y Zeus zanjó la discusión decretando que un mortal juzgara la belleza de las diosas. El juez elegido fue Paris, que inevitablemente eligió a Venus. Hera y Atenea se desquitaron devastando Troya y haciendo que Paris pereciera en el combate. Los inmortales siempre se mostraron muy propensos a los amores apasionados, pero nunca habían conocido nada parecido al deseo que Venus despertaba en ellos. Era dulce y generosa con los dioses y mortales que la respetaban, pero feroz con los que la desairaban. Cuando las muchachas de Pafos negaron su divinidad, ella las despojó de su modestia y las convirtió en prostitutas. Se casó con Hofesto, el metalúrgico cojo, pero pronto le abandonó para echarse en los brazos del hermoso Adonis. Utilizó sin escrúpulos su belleza para seducir a dioses y mortales. Ni siquiera Zeus pudo resistir sus encantos. Venus personifica la belleza mágica de las mujeres, el confort de sus brazos y la rica recompensa de sus cuerpos, junto con las sutilezas y complejidades de sus mentes. Vamos a homenajear a Venus aprovechando el reto # color y sabor de temporada con:
TARTA FRÍA DE SANDÍA
Ingredientes:
1 sandía de 1 kg (aprox) cortada en cubos. Necesitaremos 740 ml de zumo.
50 grs de azúcar.
200 ml de crema fresca (o nata)
1 lima (su zumo y su piel rallada)
17 gr. de gelatina neutra (en hojas)
Base:
80 grs. Galletas tipo digestive.
35 grs. Mantequilla.
Decoración:
Hojas de menta.
Flores de albahaca.
Bolas de diferente tamaño de melón y sandía.
Elaboración:
Colocamos la sandía troceada y sin semillas en un bol, le añadimos el azúcar. La tapamos con papel film y la dejamos toda la noche en reposo en la nevera.
Preparamos la base de la tarta (yo he pasado de meterla a cocer, pero si tu quieres, tienes esa opción), la dejas enfriar bien antes de ponerle el relleno.
Trituramos las galletas con la mantequilla, muy bien (lo hice en la thermomix) y con esto preparé la base y un poquito de los laterales del molde ( el mio es de 17 cm) aplastando y procurando que quede lo más homogéneo posible y no muy grueso. Le ponemos un poco de mantequilla alrededor del molde y papel de hornear encima, para que al desmoldar la tarta quede lo más lisa posible. Metemos en la nevera a enfriar hasta el momento de ponerle el relleno. Vamos con el relleno: retiramos el agua que ha soltado la sandía y el resto lo trituramos (hacemos jugo) necesitaremos: 740 ml. de jugo de sandía.
De los 740 ml de jugo de sandía reservamos un vaso (para disolver la gelatina).
Ponemos las hojas de gelatina a rehidratar en agua fría (unos 5 minutos).
Añadimos al resto de jugo de sandía el zumo de lima, la ralladura y la nata, mezclando todo muy bien (ayudándonos de la batidora).
Calentamos, un poco en el microondas, el vaso de zumo de sandía reservado y ahí disolvemos las láminas de gelatina, bien escurridas y secas.
Una vez integrada la gelatina en el zumo, añadimos esto a la mezcla de jugo de sandía, lima y nata y mezclamos con la batidora.
Dejamos que pasen unos 10 o 15 minutos antes de verter sobre el fondo de galletas (no seáis como yo, que nunca espero) y vertemos la preparación. Dejamos en la nevera hasta que esté solidificado completamente (unas 6 horas) mejor de un día para otro.
Decoramos al gusto: Hice unas bolitas de diferentes tamaños de melón y sandía y unas hojitas de menta y como la albahaca tenía flores y le va muy bien a la sandía pues…se las puse.
Nota: lo de dejar la sandía con el azúcar por la noche y después retirar el líquido que hay en el bol, es muy importante, pues si no, será muy difícil conseguir que la sandía gelifique o hay que utilizar una cantidad mucho mayor de gelatina, lo cual hará que pierda la textura de mousse que tiene esta tarta (lo digo por experiencia).