¡Buenas tardes! Hoy os traigo una tarta de fondant. Ya tenía ganas de hacer una, pero el fondant no gusta a todo el mundo, ya que a mucha gente le parece demasiado dulce, y por ello, en la mayor parte de las ocasiones las tartas que hago son de crema. Esta vez resultó ser el regalo con el que culminó la fiesta sorpresa de un médico que consiguió la especialidad y al que su esposa quiso sorprender.
El sábado pasado fue la celebración y Ximena me pidió la semana anterior que le preparase una tarta con forma de bata de médico a su marido; con su camisa, corbata un bolígrafo en un bolsillo, unas cápsulas y unas tiritas en un lateral y el estetoscopio colgado del cuello, además de su nombre en la bata.
Una tarta enorme para unas treinta personas. El bizcocho era de chocolate, relleno con una crema de merengue suizo con sabor a frambuesa. Cobertura y decoraciones de fondant.

En esta otra foto, se ven muy claros los pespuntes de la ropa y los detalle de los botones.
Esta tarta me llevó muchas horas de trabajo porque tiene muchos detalles, pero causó sensación y sorprendió al doctor homenajeado. A los invitados gustó mucho, según me comentó Ximena, y de sabor resultó riquísima. ¡Felicidades Doctor!
Saludos
María José
¡Y no os olvidéis de poner un dulce en vuestra vida!