Tarta mediterránea



Las hortalizas son un conjunto de plantas cultivadas generalmente en huertas o regadíos, que se consumen como alimento, ya sea de forma cruda o preparada culinariamente, y que incluye las verduras y las legumbres verdes (las habas y los guisantes). Las hortalizas no incluyen las frutas ni los cereales. Las hortalizas frescas deben conservarse adecuadamente hasta el momento del consumo. Las condiciones y duración del almacenamiento influyen mucho en el aspecto y valor nutritivo. La mayoría de las hortalizas deben conservarse a temperaturas bajas con una alta humedad ambiental, por lo que el verdulero del frigorífico es el lugar más recomendable. Se aconseja ponerlas en bolsas agujereadas o con láminas de aluminio y evitar que el envase sea hermético. Por ejemplo las espinacas, lechuga, etc, no conviene tenerlos más de 3 días, sin embargo las zanahorias, nabos, remolacha, son menos sensibles y se conservan durante más tiempo. Algunas como las cebollas y los ajos secos, no precisan ser conservados en la nevera, siendo más adecuado un lugar seco y aireado. Las vitaminas de las hortalizas se destruyen con la exposición a la luz, el aire y el calor. Las sales minerales se disuelven en el agua al cocer las hortalizas. Para poder beneficiarse de las vitaminas, de los minerales y del sabor, es preciso cocinarlas con poca agua o mejor con vapor y de una forma muy rápida, sumergiéndolas directamente en agua hirviendo.

Ingredientes para 6 personas:

Un pimiento rojo

un pimiento verde

100 mililitros de aceite de oliva

una berenjena mediana cortada en dados

un boniato pequeño pelado y cortado en dados

un calabacín pequeño cortado en dados

2 cebollas medianas cortadas en rodajas finas

2 hojas de laurel

300 gr de masa brisa

8 ramitas de tomillo (solo las hojas)

120 gr de queso ricota

120 gr de queso feta

7 tomates cherry cortados por la mitad

3 huevos

200 mililitros de nata para montar

sal y pimienta.

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados.

Extraemos el corazón y las semillas de los pimientos, los ponemos en la bandeja del horno.

Mezclamos la berenjena en un bol con cuatro cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta. Los ponemos en una fuente apta para horno junto al boniato y el calabacín y metemos al horno para que se vayan asando a la vez que los pimientos, los dejamos unos 30 minutos para que estén bien hechos.








Retirar del horno y bajar la temperatura a 180 grados.

Una vez fríos los pimientos, los pelamos y cortamos en tiras.

Mientras se están asando las verduras, calentamos a fuego medio 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén. Salteamos las cebollas con las hojas de laurel y una pizca de sal durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que esté blanda. Retiramos del fuego, sacamos las hojas de laurel y reservamos.

Untamos un molde para tartas con aceite o con spray, extendemos la masa brisa cubriendo el molde, tapamos esta con papel de horno y esparcimos por encima legumbres secas, horneamos durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, retiramos las legumbres y el papel y horneamos 10 minutos mas. Sacamos del horno y dejamos enfriar.





Repartimos la cebolla sobre la masa, encima las verduras asadas. Espolvoreamos por encima la mitad de las hojas de tomillo, ambos quesos desmigajados y los tomates partidos por la mitad, con la parte cortada hacia arriba.










Batimos los huevos y la nata en un bol con una pizca de sal y pimienta y vertemos poco a poco sobre la mezcla de los ingredientes. Echamos el resto del tomillo y horneamos entre 35 a 40 minutos, o hasta que la tarta esté cuajada y dorada. Retiramos y dejamos reposar al menos 10 minutos antes de servir.