He utilizado un molde desmoldable de 23 cm.
Preparación:
Base:
Preparamos el molde con papel de hornear previamente engrasado. Reservamos.
Trituramos las galletas con un robot de cocina.
Derretimos la mantequilla en el microondas durante unos segundos.
Mezclamos bien y extendemos la mezcla por la base del molde presionando y alisando bien la superficie.
Introducimos en el frigorífico durante 30 minutos.
Reservamos en la nevera.
Mousse:
Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
Calentamos el dulce de leche en un cacito a fuego medio, moviendo de vez en cuando para que se disuelva.
Apartamos del fuego y añadimos la gelatina hidratada y mezclamos hasta que esté todo bien integrado. Dejamos templar.
Montamos la nata. Tiene que quedar bien montada.
Añadimos el dulce de leche templado poco a poco a la nata montada, hay que hacerlo con movimientos suaves y envolventes. Hay que tener cuidado que la nata no se baje.
Colocamos esta mezcla encima de la base de galletas que teníamos reservada. Dejamos la tarta en el frigorífico, mejor de un día para otro para que cuaje bien y podamos añadir la cobertura.
Cobertura:
Cuando haya cuajado prepararemos la cobertura, poniendo en un cazo la nata y el chocolate troceado. Calentar y esperar que se deshaga bien a fuego medio. Por último añadir la mantequilla. Mezclar todo y dejar enfriar.
Cuando esté fría, añadir la cobertura con cuidado encima de nuestra tarta. Volver a colocarla en el frigorífico para que cuaje.
Desmoldar en frío y adornar a nuestro gusto.
Deliciosaaaa!!!