
Hoy 20 de abril cumplo 36 años, ainsss no se donde se van los años, si me parece que cumplia los 25 hace 4 días, en fin, que deprime un poco que el tiempo pase tan deprisa. Os comentaba esto porque este mes estoy a tope de trabajo y apenas tengo tiempo libre, por eso cuando en el desafío nos propusieron esta tarta me quedé literalmente sin aliento, una tarta la mas de entretenida para la que no sabía si iba a poder sacar tiempo, pero al mismo tiempo no quería faltar al desafío precisamente el día de mi cumpleaños. En fin, que he sacado tiempo de debajo de las piedras y aquí os la traigo. No es la más bonita del mundo, pero aun así estoy contenta con el resultado, si hubiera tenido mas tiempo me lo hubiera tomado con mas calma y las capas hubieran sido mas uniformes, pero aun así, yo creo que mal tampoco ha quedado.
Ingredientes para el bizcocho gioconda;
Ingredientes para la crema de mantequilla y café:
Ingredientes para el ganache del relleno;
Ingredientes para el sirope de café;
Ingredientes para la cobertura efecto espejo;

Batimos los huevos, la almendra en polvo, el azúcar y el harina durante unos 10 min.
Montamos las claras con una pizca de sal y a la mitad del montado le añadimos los 20 gr de azúcar que teníamos reservados.
Añadimos a la mezcla de huevo la mantequilla derretida y mezclamos con cuidado, luego vamos añadiendo poco a poco y con mucho mimo el merengue para que no pierda mucho aire.
Forramos la bandeja del horno con papel sulfurizado y vertimos encima la mezcla del bizcocho, horneamos en horno precalentado 170º durante unos 15 min y luego reservamos.
Para hacer el almibar de café ponemos en un cazo todos los ingredientes y lo hervimos, lo retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Después haremos el ganaché del relleno, en un cazó ponemos la nata y la calentamos, en cuanto empiece a hervir echamos el chocolate troceado y removemos hasta que se derrita del todo, en ese momento añadimos la mantequilla, mezclamos bien y reservamos.
Ahora haremos la crema de mantequilla y café, para ello empezamos haciendo una crema de café que he preparado en la thermomix pero si la vais hacer sin ella solo teneis que prepararla al baño maría y evitando que supere los 80º. En la thermo ponemos las yemas, la leche, el café y el azúcar y programamos 8 min, 80º, vel 3/4. Cuando termine programamos otros 8 min sin temperatura para que vaya enfriando.
Batimos bien la mantequilla y le vamos añadiendo la crema anterior cuando ya esté templada, batimos hasta obtener una textura cremosa y reservamos.
La cobertura efecto espejo no la hice hasta que la tuve toda montada, así que vamos a empezar con el montaje.
Pasado ese tiempo colocamos el ultimo de los trozos de bizcocho y volvemos a empaparlo con el almibar de café, extendemos otra capa de crema de mantequilla y volvemos a meter en la nevera para endurecerla.
A los 30 min de meterla en la nevera nos ponemos con la cobertura espejo, para ello primero ponemos la gelatina a hidratar y luego ponemos en un cazo el agua y el azúcar a calentar y cuando empiece a hervir lo retiramos y añadimos el cacao en polvo, removemos bien hasta que se disuelva por completo, luego añadimos la nata, mezclamos y por último le ponemos la gelatina bien escurrida y removemos hasta que se disuelva. Removemos hasta que entibie.
Sacamos la tarta de la nevera y vertimos por encima la cobertura efecto espejo. Lo suyo es usar un molde desmontable, yo como no lo tenía me arreglé con unos cartones que recorte y puse alrededor de la tarta para que la cobertura no se me desparramara demasiado y se quedara una capa sobre la tarta.
Metemos en la nevera por unas horas y luego ya podemos sacarla y con un cuchillo mojado en agua caliente hacemos el corte clásico de la tarta opera.
En fin, como veis, pedazo de receta para pasar el día en la cocina jeje.
Ahora como de costumbre os invito a ver las maravillosas versiones de la tarta Opera que han preparado mis compañer@s del desafío AQUI.