Hoy os traigo una tarta clásica, la tarta selva negra, que ya tenía publicada en el blog, de las primeras que publiqué, pero que en su momento , los comienzos de este blog, la vio muy poca gente y además las fotos no le hacían justicia... una pena porque es una tarta deliciosa...
He aprovechado este día, para repetirla, mas que nada porque es el santo de mi marido y además el día del padre... tenemos celebración en casa.
Esta tarta es un postre típico de la comarca de Badén y muy apreciado en la cocina alemana.
Suele verse mucho en las pastelerias , pero no tiene nada que ver con la hecha en casa, es una tarta realmente rica y como podéis ver , también es muy bonita.
¡Felicidades a todos los José y Josefas y a todos los papás!! Espero que paséis un buen día.
Se monta la nata: para que la nata se monte bien y no se caiga hay que montarla en un recipiente muy frío, para ello metemos en el congelador el recipiente y la nata un rato antes de montarla, el azúcar siempre será glas y se pondrá cuando empiece a espesar, cuando ya esté consistente añadimos las cucharadas de queso mascarpone y batimos hasta que se haya incorporado bien.
Hacemos el almíbar poniendo el agua y el azúcar al fuego, dejamos que hierva unos minutos y añadimos el licor. Se remojan los bizcochos con almíbar.
Montamos la tarta poniendo un bizcocho remojado, mermelada de fresa, cerezas en almíbar (yo no le he puesto), bizcocho, nata, bizcocho y se cubre con nata.