Un cheesecake de esos que te acuerdas, tenía invitados y no demasiado tiempo, así que fue ver esta tarta de queso en el blog de Eva y allí que fui corriendo. Lo mejor es lo sencilla y rica que está, nada de mezclas interminables mezclando huevos con azúcar, puntos de nieve, nada de eso, muy rápida. Todo junto se mezcla y se mete en el horno, ¡chim pom!. Os dejo aquí el enlace a su blog What Eva Bakes para que echéis un vistazo ya que tiene cosas riquísimas. Lo que os cuento, esta tarta la tenéis que probar y veréis que no exagero nada. Os dejo otra tarta de queso en este caso, japonesa que se hace solo con tres ingredientes y que hice hace ya un tiempo y que es más bizcocho suave que una textura como esta que es más húmeda y que siempre se sirve muy fría.
Sin baño maría, solo lo puse dentro de otro para que no se volcara porque el molde de aluminio es demasiado flexible y se podía volcar
Ingredientes
Molde de 20 centímetros
400 gramos de queso de untar tipo Philadelphia
200 ml Nata de montar (35 %) (Crema de leche)
3 huevos grandes
1 cucharadita de Vainilla líquida
150 gramos de azúcar
15 gramos de Harina de trigo
A la receta original le he variado algo los ingredientes, he bajado algo la cantidad de azúcar 175 gramos en la receta de Eva y la cantidad de queso, yo puse dos tarrinas de 200 gramos y Eva pone 500 gramos y por último le añadí una cucharadita pequeña de esencia de vainilla. El resto todo igual.
Preparación
El horno se calienta antes de empezar a mezclar. Se pone a 180 grados.
Se engrasa el molde. Yo utilicé uno de esos de usar y tirar de aluminio.
No va al baño maría. Se hace directamente en el horno.
Se mezcla en el vaso de la batidora o de la Thermomix las tarrinas de queso tipo Philadelfia o de untar blanco.
La nata líquida sin montar.
Se añaden los huevos y el azúcar.
Se mezcla y se añade la cucharadita de vainilla líquida.
Agregamos los 15 gramos de harina, sí es muy poco pero suficiente.
Mezclamos bien para que no quede ningún grumo del queso.
Se echa en el molde previamente untado con mantequilla y al horno unos 45/50 minutos.
Se pincha para saber si está hecho. Debe quedar algo blando ya que después adquiere firmeza y con el frío del frigorífico queda más compacta.
Se deja enfriar con la puerta del horno abierta, hasta que se saque y cuando está frío lo metemos en el frigorífico unas horas.
Luego se desmolda y se cubre con la mermelada que más os guste. Yo estoy usando la de La Vieja Fábrica, que me encanta y tiene mil sabores. Probad la de naranja amarga, una delicia. Nada más, así de fácil, se hace en menos de 5 minutos y luego solo al horno y en frío. Una cosa que os comento, sube mucho la tarta; pero luego baja y queda como la veis en la imagen, estas tartas siempre quedan así. Por lo tanto sin problema, ya que es normal.