Tartaletas de pato con manzana, pasas y piñones

Hoy hago un alto en mis dulcerías (aunque sólo en lo que respecta al blog, porque este fin de semana he aprovechado para darle trabajo a mi horno y llenar mi casa de aromas dulces navideños que ya os iré mostrando). Y aunque sabéis que ya soy muy de dulces os aseguro que este bocadito de hoy está a la altura de los mejores menús navideños y lo digo si parecer presuntuosa porque no he sido yo la cocinera sino mi hija Rebeca. La pobre anda como loca preparándose para las oposiciones y como, al igual que me pasa a mi, la cocina la relaja el otro día se metió en ella para desconectar de apuntes y programaciones. El resultado, producto de la improvisación, fueron estas riquísima tartaletas que ya le hemos dicho tiene que repetir para la cena de Nochebuena. Espero que os gusten.



Ingredientes:

1 lámina de masa quebrada.

1 muslo de pato en confit.

Una cucharada colmada de pasas.

Una cucharada de piñones.

Media manzana.

1 cebolla tierna pequeña.

Un vasito de los de chupito de coñac.

Una nuez de mantequilla.

Mermelada de pimiento (yo usé Hero de mi caja Degustabox)

Elaboración:

Calentamos en una sartén una nuez generosa de nantequilla y doramos en ella la cebolla finamente picada y la manzana cortada a daditos pequeños. Cuando la manzana se reblandezca (no demasiado porque no queremos puré sino que mantenga su textura) añadimos las pasas y los piñones.



Seguidamente agregaremos el muslo de pato en confit totalmente deshuesado y cortado en trocitos (el muslo se habrá cocinado previamente como indique el fabricante. En mi caso no tuve más que sacarlo de su envase y hornearlo 15 minutos con su propia grasa).



Añadimos el coñac y dejamos cocinar un par de minutos (lo justo para que se evapore el alcohol).



Sobre las tartaletas, que habremos realizado horneando la masa brisa o quebrada, colocamos una cucharadita de mermelada de pimiento.



Finalmente rellenamos las tartaletas con el pato y listo. A comérselo cuando aún esté templado.