Esta ricura es el resultado de un experimento Tenía muchas naranjas en casa pero no quería preparar el típico bizcochuelo, entonces me puse a buscar otras recetas y ninguna me convenció. Lo único que encontré fue inspiración para crear mi propio postre ¡Que salió puntos!
Su preparación fue toda una aventura. Al principio pensé que había hecho un verdadero desastre , pero por suerte al desmoldarlo (y al probarlo sobre todo) descarté totalmente esa idea.
En casa LO AMARON Y el amor fue tanto que lo bautizaron con este tremendo nombre
Ahora los invito a prepararlo y a que me cuenten cómo sale ¿Alguno se anima a hacerlo de limón ?
Ingredientes (para un molde de budín inglés):
10 vainillas
25 grs de manteca
El jugo de dos naranjas
2 huevos
1 taza de azúcar
1 cdta de ralladura de naranja
1/4 de taza de jugo de naranja
1/4 de taza de harina
Preparación:
1- Triturar las vainillas y mezclar con el jugo de las naranjas y la manteca derretida. Forrar la base del molde presionando bien con los dedos y llevar a la heladera.
2- Batir los huevos con el azúcar a punto letra.
3- Incorporar a final del batido la ralladura de naranja y la fécula disuelta en el jugo, hacerlo con movimientos envolventes para que no se baje la espuma.
4- Volcar la preparación sobre la masa y llevarla al horno a 180° por 50 minutos/ 1 hora. Se formará una costra en la superficie ¡No se asusten!
*Para saber si por dentro ya coaguló, hagan la prueba de pinchar con un palillo. Pero bien despacito para que no se quiebre mucho la tapita crocante.
5- Retirar, dejar enfriar y desmoldar del revés (la tapita crocante debe quedar de base). Cortar en cuadrados, espolvorear con azúcar impalpable y servir.