Todos hemos ido en alguna ocasión a un restaurante chino. Realmente, lo que tenemos en España es una adaptación de los platos orientales a nuestro paladar occidental.
No falta la salsa de soja, que es un ingrediente fundamental en esta cocina, pero son preparaciones más aptas para nuestras costumbres.
Se cortan los filetes en tiras y se pasan por la harina. Se saltean en una sartén con un poco de aceite caliente. Se reservan.
Se añade un poco más de aceite a la sartén y y se añade la cebolleta cortada en dados y los pimientos cortados en tiras. Se cocina unos instantes, deben quedar más bien crujientes, no muy hechos.
Se incorpora a la sartén con las verduras 1 cucharada de harina de maíz y se remueve, tostándola un poco. Esto es para que la salsa quede un poco espesa.
Añadimos la salsa de soja y el vino, volvemos a remover para integrarlos.
Se agrega la miel, se mezcla y se vierte el vaso de caldo. Se deja que dé un hervor. Se añade la carne reservada y se deja calentar unos minutos, hasta que quede todo integrado.
Si queda muy espesa la salsa se puede añadir un poco más de caldo.
Se prepara un arroz blanco cocido y se sirve la carne con el acompañamiento.