
Parece que allá por el siglo XII, los bodegueros de Jerez de la Frontera donaban un gran excedente de yemas de huevo a los conventos cercanos, ya que las claras estaban destinadas a la limpieza y clarificado de sus caldos, fue por aquel entonces cuando las monjas de dichos conventos comenzaron a elaborar este manjar de dioses, un trocito de cielo en su versión dulce, si eso es posible.
Seguramente no sospecharon que sería un dulce o postre que alcanzaría el siglo XXI, y que convertiría en uno de los clásicos de la Semana Santa andaluza. Este dulce celestial no solo se elabora en Andalucía, también en Asturias o la Rioja es un postre típico.
Elaborado a base de yemas de huevo, azúcar y agua, de textura densa y compacta, de color amarillo intenso y dorado, dulce, muy dulce y para consumir en pequeñas, aunque, deliciosas porciones. Debe ser denso pero a la vez suave, así que hay que practicar un poco. De elaboración muy sencilla e ideal como pettit four. Con burbujas o con burbujas como los flanes, cada tipo de cocción y el mezclado de sus ingredientes favorecerán que aparezca o no las susodichas.
El disponer de una buena flanera de acero inoxidable con su tapa correspondiente te ayudará muchísimo en esta elaboración, pero si no dispones de ella siempre se puede improvisar, como lo hacen aquí en Mercado Calabajío
Un postre sin gluten, sin lácteos, sin soja, sin frutos secos, no apto para intolerantes o alérgicos al huevo.
TOCINO DE CIELO
Ingredientes:
Elaboración: