Preparar el caramelo con las 5 cucharadas de azúcar y las 3 de agua y cuando esté hecho ponerlo en el fondo del molde que se vaya a utilizar.
En un cazo ponemos el vasito de agua con el azúcar en el fuego, cuando empiece a hervir le añadimos la corteza de limón y la canela, y se deja cocer a fuego muy lento durante 20 minutos, reservamos hasta que se enfríe.
Precalentar el horno a 190 grados.
Una vez que el almíbar esté templado, en un bol, batimos las yemas y la clara, como si fuese para tortilla (batir poco con varillas manuales), vamos añadiendo el almíbar poco a poco hasta que esté todo bien integrado.
Vertemos sobre el molde caramelizado, lo cerramos bien con papel albal y lo metemos en otro recipiente con agua. Introducimos en el horno durante 45 minutos (pinchamos con una brocheta y cuando salga limpia está listo), dejamos enfriar, desmoldamos y servimos en cuadraditos de la misma medida aproximadamente.