El tofu es bajo en calorías, con cantidades relativamente grandes de proteína y muy poca grasa. Ningún producto animal interviene en su elaboración, siendo por ello ampliamente usado como sustituto parcial de la carne por los vegetarianos y veganos.
El tofu se originó en China. Es muy probable que su difusión coincidiera con la expansión del budismo, ya que es una importante fuente de proteínas en la dieta vegetariana del budismo asiático.
Actualmente el tofu es muy empleado en la cocina japonesa que le ha dado fama en Occidente, pero su uso está también muy extendido en China y en la cocina asiática en general.
A mí particularmente, el tofu no me dice nada. Me parece un producto de lo más insípido y que toma el sabor de los aderezos utilizados. Si se cocina con alguna especia, el tofu toma su sabor, lo que hace de él un buen ingrediente para guisos y sopas especiales.
Por eso os cuento esta receta donde lo que realmente da sabor son las especias y el crujiente que lo recubre. Me la propuso mi hija vegetariana y debo reconocer que no está nada mal. 
INGREDIENTES para 2 personas
· 6 bastoncillos de tofu firme
· Pimentón ahumado
· Albahaca
· Orégano
· Ajo en polvo
· Cebolla en polvo
· 2 cucharadas de harina de garbanzos
· 2 cucharadas de harina de trigo
· Agua, la que admita
· Panko o kikos triturados o una mezcla de nachos con pan rallado. Todo esto le dará un crujiente exterior excepcional. Yo he elegido esta vez el panko.
ELABORACIÓN
1. En un recipiente pon los bastones de tofu.
