Hace poco leí en Modernist Cuisine que se puede preparar el tomate frito casero en olla exprés y tenía que probarlo, ¡cómo no! El resultado es BUENÍSIMO: No sólo está mejor de sabor que el tomate frito en conserva, sino que además, puedes ajustar la cantidad de aceite que le pones, y también puedes prescindir de añadir azúcar. ¡Además te ahorras tiempo y salpicaduras!
¿Salsa de tomate o tomate frito? Para mí, la diferencia es que la salsa de tomate lleva una cebolla y una zanahoria, mientras que al tomate frito sólo le pongo tomate, aceite y ajo. Para mi gusto, está mucho mejor la salsa de tomate. Además, con el dulzor que le aporta la zanahoria y la cebolla, no está nada ácida.
Si vas a preparar salsa de tomate, pela la cebolla y la zanahoria y pártelas en trocitos pequeños.
Pon en la olla exprés el aceite de oliva y sofríe las hortalizas a fuego medio sin que se lleguen a dorar.
Si vas a hacer tomate frito, sáltate los pasos anteriores y comienza aquí: directamente aceite a la olla,
Pela el ajo y lamínalo. Añádelo a la olla y mantenlo a fuego medio durante 1-2 minutos.
Incorpora los dos botes de tomate y la sal.
Mezcla bien, tapa la olla exprés y ponla a que coja presión. PERO CUIDADO, no le pongas el fuego a máxima potencia o se te pegará el tomate a la base de la olla. Que coja la presión a fuego medio, aunque tarde un poco más.
Cuando hayan salido los dos aros, baja el fuego al mínimo y cuenta 45 minutos.
Deja que se enfríe sola la olla.
Ábrela y rectifica de sal si es necesario.
Si quieres, añade azúcar (yo no lo hice) o hierbas aromáticas.
Notas
A algunos niños les gusta la salsa de tomate fina, sin "tropezones". En ese caso, pásala por la batidora de brazo y asunto solucionado.