
La Semana Santa ya está aquí, y con ella… ¡las torrijas! esta vez os traemos una versión diferente, no las freímos y en vez de pan viejo usaremos pan de brioche…
INGREDIENTES
PREPARACIÓN
1º Batimos el huevo con la leche y lo ponemos en un recipiente estrecho, sumergimos las rebanadas de brioche y las dejamos empapar al menos 6 horas en la nevera
2º Entibiamos la crema pastelera y le añadimos las almendras, removemos y dejamos enfriar
3º Azucaramos las rebajadas de brioche por ambos lados y las doramos en una sartén con la mantequilla derretida. Tenemos que tener cuidado al darles la vuelta para que no se nos rompan
4º Una vez tenemos todas las rebanadas doradas, las servimos en un plato junto con la crema pastelera
Nosotras también les ponemos canela, que les da un toque especial
Por último, podemos espolvorear más azúcar y caramelizar con ayuda de un soplete

El origen de las torrijas se sabe que está en Europa pero no está muy claro dónde concretamente, si en Inglaterra, en Francia o en España. La primera mención parece que data de la Edad Media, cuando se las daban a las parturientas como aporte calórico. También eran perfectas para los tiempos de escasez o épocas de ayuno (cuaresma). La asociación de las torrijas con la Semana Santa sí tiene carácter español.
Las torrijas se asocian a tiempos difíciles, de escasez económica. Con el pan duro de días anteriores conseguían un dulce de vez en cuando elaborándolas con leche o vino dulce, representando el cuerpo y la sangre de Cristo.
Ya a comienzos del siglo XX se empezaron a desvincular de la religión y se hicieron habituales en las tabernas de Madrid.
Torrijas en otros países: