
A quienes nos gusta cocinar, tenemos un problema.
Al menos yo lo tengo..., que se nos antoja todo. Que vemos un postre precioso en una revista, y si encima es de un producto que nos chifle, no paramos hasta hacerlo.
Que estamos en la cocina preparando la cena y vemos un plátano medio pocho, y ¡claro! por no tirarlo, pensamos: ¿y si lo echo al batido de...., y le pongo una pizquita de....., y decoro con otro poquito de....?
¡total! que a veces el reciclar un producto que se estaba estropeando y preparar un plato, te lleva a buscar otros ingredientes que necesitas para parepararlo, ya, en condiciones.
¡Ahora! el colmo es que hagas todo esto, que te ilusiones y luego no salga como está en la revista, o no te guste tanto como parecía que iba a hacerlo. ¡Eso pasa!
En lo de que el plato me guste más o menos no tengo problema, porque las comidas que hago que se me antojan, suelo acertar, porque al ver los ingredientes que lleva, más o menos reconoces a qué te puede saber ese plato cuando esté terminado; y además, que siempre, se copie o no, terminas echándole más cebolla si es lo que te gusta, o no le pones mejillones a otro que no los soportas, aunque la receta lo diga. ¡Eso es así!
Ahora, en el aspecto del plato, eso ya es otra cosa. A veces, por muchas veces que lo haga, y respetando cada paso al dedillo, aquello no sale ni parecido a lo que pone en la foto, y decepciona.
Ya me he enterado que hay quien falsea ese aspecto, osea, que no es lo que te dicen que es... que es una falsa, la foto, digo...
¡Hay que ver lo que me he enrollado para deciros que se me antojaron hacer unas torrijas que ví en la revista POSTRES. Yo ya he aportado algo más, y aunque el resultado estético no es el mismo que el de la foto, el sabor sí que me ha gustado mucho.
En realidad, ha sido un batiburrillo de ingredientes, que creo que le podían ir bien... colorante con sabor, a red velvet (que si te digo la verdad no sé muy bien a qué sabe, pero entre cacao, fruto rojo... no sé); el sabor inconfundible y refrescante de la frambuesa, y el toque del licor de la fresa...
¡Nada, nada, todo malísimo, jejejejej.
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Preparación:

Nota final:
Antes de publicar la receta, me da por preguntar al San Google, qué otras recetas de torrijas iguales encuentro, Y sí, he encontrado, y en algunas de ellas dice que la receta original es de Miguel Ángel Castillo, del blog Cocina Creativa.
Yo no sé si es verdad o no que sea suya, porque la saqué de la REvista Postres, que no suele poner de quién es la receta. Pero por si acaso, aquí lo pongo también. La verdad es que está riquísima.